La Policía Nacional continúa silenciando las redadas a inmigrantes

03/12/2010

Coacción al fotógrafo de Diagonal Olmo Calvo para borrar sus fotografías. Acusación de desobediencia por parte de la Policía Nacional al fotógrafo Eduardo León, colaborador de Diagonal y de Latino.


Foto: Edu_León. Control racista en Madrid.

COACCIÓN AL FOTÓGRAFO DE DIAGONAL OLMO CALVO PARA BORRAR SUS FOTOGRAFÍAS

“Podemos hacerlo de dos formas, de una manera ilegal y borras las fotos ahora, o vienes a comisaría y te incautamos la cámara”. Con estas palabras dos agentes de la policía nacional coaccionaron al fotógrafo de DIAGONAL Olmo Calvo para que borrase las imágenes que documentan, una vez más, los controles de identidad racistas que se desarrollan en todo el Estado.

En Madrid es habitual que agentes de la policía nacional entren en el interior de las instalaciones del metro y se coloquen en las entradas y salidas, a modo de filtro, requiriendo la documentación a la gran mayoría de usuarios que tengan rasgos físicos que, según su criterio, indiquen una procedencia no europea.

Apostados en los tornos o incluso en los andenes, con uniforme o de paisano, persiguen por las instalaciones a personas procedentes de África, América Latina o Asia. El jueves 2 de diciembre, alrededor de seis policías nacionales controlaban las entradas, salidas y cambios de línea de la estación de Pacífico en la línea 1 de metro. Un hombre subsahariano y dos latinoamericanos se encontraban contra la pared por no tener la documentación en regla. Una mujer, latinoamericana también, se asomó en la esquina donde estaban los policías. Venía de la línea 6 y pretendía cambiar a la 1. Sobresaltada por la presencia policial dio media vuelta y regresó por donde había venido. Uno de los policías se dio cuenta y la siguió corriendo hasta que la alcanzó en los andenes. Allí le pidió la documentación y al comprobar su irregularidad la obligó a acompañarle y a ponerse contra la pared junto a las personas que ya estaban retenidas.

En ese momento el fotógrafo de DIAGONAL Olmo Calvo sacó su cámara para documentar la operación policial que rozaba la ilegalidad. Después de tomar algunas fotografías bajó a los andenes y subió a un tren. Al instante aparecieron en el interior del vagón dos guardias de seguridad de Metro junto a un policía nacional y le obligaron a bajar del tren y a subir a la estación. Una vez allí los policías coaccionaron al fotógrafo: “Podemos hacerlo de dos formas, de una manera ilegal y borras las fotos ahora, o vienes a comisaría y te incautamos la cámara”. No es la primera vez que policías nacionales atentan contra la libertad de prensa de los fotógrafos de DIAGONAL por documentar las redadas y controles selectivos a inmigrantes. En los últimos meses Edu León, otro fotógrafo de Diagonal, ha sido retenido en dos ocasiones, detenido en una y su equipo ha sido incautado dos veces.

La connivencia entre parte del personal de metro, guardias de seguridad de las diferentes empresas que operan en el suburbano y la policía nacional es clave para el desarrollo de estas operaciones ilegales.

Según el departamento de prensa de Metro de Madrid, “Metro tiene la obligación de permitir la libre actuación de la policía nacional en sus instalaciones. Es igual que si fuese la calle”.


La policía incrementa su acoso sobre el fotógrafo de DIAGONAL Edu León

El fotoperiodista fue retenido cuando documentaba un control racista.

El 5 de noviembre la Policía Nacional retuvo en la plaza de Lavapiés, en el distrito centro de Madrid, al fotoperiodista Edu León cuando observaron que éste estaba haciendo fotografías del operativo policial destinado al control de población extranjera. Tras esta retención, este cuerpo de seguridad ha denunciado a León por un supuesto delito de desobediencia. Sin embargo, testigos presenciales y personas de la redaccion de DIAGONAL (que está situada a escasos metros del lugar de los hechos) que acudieron a apoyar al reportero gráfico, corroboran que la actitud del fotógrafo fue correcta y que León accedió a que uno de los agentes, vestido de paisano, revisase las fotografías y le ordenase borrar aquellas que podían poner «en peligro» a policías, a pesar de que no es ilegal fotografiar a funcionarios en el transcurso de sus deberes. Una vez borradas las fotografías que el agente estimó oportuno eliminar, éste accedió a identificarse y avisó que reportaría los hechos en el juzgado «por la pérdida de tiempo» que había supuesto la retención.

Es el cuarto proceso en menos de seis meses que tiene que afrontar este periodista, que siempre ha sido detenido o retenido cuando se encontraba documentando controles racistas. Como han reconocido off the record fuentes policiales al propio León, estas redadas están destinadas a cumplir los cupos de expulsión de inmigrantes establecidos por el Ministerio de Interior; cupos que para el titular de esta cartera, el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, «no existen».

León ya ha sido absuelto de uno de los procesos abiertos contra él, después de que la jueza encargada del caso admitiese que no había pruebas de que León desobedeciera a los agentes que le interceptaron en el metro cuando realizaba su trabajo.

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