“Montoya se rió de la democracia. Debe pagar por ello”, señalan desde ULEG
02/06/2009Por su interés y por las repercusiones que tendrá el asunto, remitimos a los medios de comunicación el post publicado por el concejal de Unión por Leganés (ULEG) Carlos Delgado, en su blog http://uleg.blogspot.com
Acaba de llegar a mis manos el último ejemplar del periódico DLeganés. Se rumoreaba que habÃa una bomba informativa en ciernes, pero no esperábamos algo tan brutal e indignante, porque socava las esencias de las reglas del juego democrático. Además, la información está aderezada con todo tipo de pruebas: facturas, correos electrónicos…, que dejan poco margen para la duda. El titular que encabeza la noticia es el siguiente: Empresas constructoras y de servicios pagaron la campaña electoral del alcalde Montoya.
La portada continúa diciendo que «su mujer participó, organizando desde su despacho de asesora en la concejalÃa de Medio Ambiente, la campaña a favor del candidato Montoya. Igualmente el gerente de Legacom, Manuel Hidago, y la mujer del jefe de Protocolo, Manuel Campos, también facturaron a empresas constructoras y de servicios al calor de la campaña. Ahora se están cobrando estos favores».
¿Qué empresas son?
Parece ser que hay pruebas de más, pero ya se publican los nombres de Urbaser, Clece, Valoriza o Helechos. Como bien saben, la mayorÃa son compañÃas que ya tenÃan relación contractual con este ayuntamiento y que la siguen manteniendo, incluso extendiéndose la red en organizaciones creadas ex novo esta legislatura como la Fundación Leganés para el Deporte.
Es algo tan turbio, tan repugnante que por el bien de Leganés, de las instituciones, de la imagen de la clase polÃtica…, esperamos un desenlace rápido y lo menos traumático posible. Porque si no se actúa ya, anticipamos que desde ULEG no habrá tregua, porque una cosa es ser un nefasto gestor o gobernar de forma despótica y arrogante, y otra ser un tramposo y presuntamente un corrupto de la peor calaña ya que en esta historia sobrevuelan todo tipo de figuras del código penal como cohecho, tráfico de influencias, financiación ilÃcita, malversación…, sin olvidar el atentado constante a cualquier ética, incluso la más permisiva o laxa. Porque si enormemente graves han sido las múltiples tropelÃas, chapuzas y desvergüenzas perpetradas en esta legislatura que empezó como empezó, lo de ahora se sale de cualquier órbita, no tanto porque ya se intuyera, sino porque hay pruebas concluyentes, que además parecen ser sólo un aperitivo. Ya no es una cuestión ni de siglas, ni de programa polÃtico, es por higiene democrática y por Justicia.
Sr. Alcalde, se acabó.
