Desde abril del año próximo, un carillón de manufactura suiza convocará a los vecinos de la municipalidad de Leganés, al suroeste de Madrid.
La monumental obra, elaborada por el artista de Sainte-Croix François Junod y su equipo, se convertirá en el mayor reloj de edificio automatizado de Europa.
«Por supuesto que es un gran desafÃo, pero trabajo con personas muy competentes. Algunas están en Sainte-Croix, otras en Yverdon o en Lausana, en la EPFL. Y también estoy tranquilo en lo que respecta a la calidad del material», comenta François Junod a swissinfo.
Experto en el arte de «dar vida» a sus figuras, este escultor y mecánico suizo de la población de Sainte-Croix, en el cantón de Vaud, trabaja con denuedo para poder concluir la colosal obra que tendrá unas dimensiones de 10 metros de largo, 5 metros de ancho y unos 3 metros de altura.
«Pedimos dos años para la construcción pero nos concedieron 17 meses, asà es que somos muchos los que estamos trabajando y corremos en todas direcciones», subraya nuestro interlocutor y añade que el reloj y las campanas del carillón ya están terminados.
Un gran equipo
Unas veinte personas participan en la labor, diez de las cuales se encuentran en Sainte-Croix y el resto entre Yverdon y Lausana. El equipo está compuesto por un amplio abanico de especialistas, incluidos cientÃficos de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL).
El reloj con animación se convertirá en el más grande de su tipo en Europa y coronará el edificio del Palacio Municipal de Leganés, en la periferia de la capital española, también en construcción.
El proyecto consta de un reloj cuyo mecanismo podrá ser visto desde el interior del edificio, de un carillón con 24 campanas y de un circuito con seis figuras: un caballo de 2,25 metros de altura, una bailarina, una muchacha, un muchacho y una abuela, que «desfilarán» convocados por un pregonero que saldrá de una puerta central.
Tradición y modernidad
«Los personajes fueron seleccionados con el alcalde leganés cuando vino en 2005. Se trata de figuras representativas de la ciudad y el conjunto combina la tradición y lo moderno».
El munÃcipe leganés, «un comunista amante del arte», encomendó el magno proyecto que estará concluido el próximo mes de abril y que será sometido a prueba en Yverdon y transportado a España en tres fases: una primera con el reloj y las campanas, otra con el circuito y una más con las figuras automatizadas.
En el 2003, François Junod visitó por primera vez España. «Lamentó no haberlo hecho antes», nos comenta, «me gusta mucho ese paÃs y me gusta su gente, su mentalidad…» Apunta que le gustarÃa tener oportunidad de desarrollar más proyectos en suelo español.
