Quasimodo en Leganés

2 diciembre, 2008

Quasimodo despertó la conciencia de París, de toda Francia, quizás algún día no muy lejano, las campanas del Salvador de Leganés, de la mano de éste jorobado, toquen y toquen por los siglos de los siglos, para mantener alerta la conciencia del pueblo,


Este mes, la revista “El Zoco”, nos ilustra en su portada con el retrato del I Marqués de Leganés, me pregunto si algún día la revista de todos “La Plaza” sacará la imagen del Marqués de Polvoranca y del bajo Butarque, pero creo que, Manuel Hidalgo, gerente de Legacóm, no está por esa labor tan popular y tan de izquierdas.
Cuentas que, cuando los jóvenes van camino de su rincón preferido, para practicar “el botellón” tan necesario, alguno dice haber visto en la iluminada torre de la Iglesia del Salvador, una sombra que le recuerda al “Jorobado de Notre Dame”, serán jóvenes que han leído en demasía a Víctor Hugo.
Yo he discutido con algunos, y les digo que la sombra que ven en el citado campanario, no es otra cosa que la conciencia del pueblo, pero ellos casi me convencen, Quasimodo, ha resucitado en Leganés.
Quizás lleven razón, a lo largo de la historia de la humanidad, el clamor de la crítica política no ha surgido en realidad de los movimientos sociales, más bien es un jorobado, hasta un fantasma, un ánima que pulula por la ciudad reflexionando sobre ese por qué de las cosas públicas, quizás esa conciencia del pueblo se muestre a los jóvenes como algo tan horrible como la imagen de Quasimodo, pero a la vez, de tan sublime bondad y sentimientos, quizás ha resucitado en Leganés el personaje del jorobado, para analizar, no las brutalidades del clero, sino el desgobierno pepimero.
Quasimodo despertó la conciencia de París, de toda Francia, quizás algún día no muy lejano, las campanas del Salvador de Leganés, de la mano de éste jorobado, toquen y toquen por los siglos de los siglos,
para mantener alerta la conciencia del pueblo, repitiéndonos cada alba, que si la democracia es de todos, todos debemos velar por su buena marcha, y en especial, por la austeridad de quienes dicen representarnos.

Es la conciencia del pueblo

que asomada al campanario

con ojos de Salvador

otro Quasimodo en alto

nos dice que en democracia

se derrocha euros tantos

que éste gobierno de izquierdas

va amontonando pecados

de opulencia y de lujos.

Y sin pararse a pensarlo

que olvida quien le votó

hombres del pueblo llano

mileuristas en la crisis

a quien amenaza el paro.

Y Quasimodo pregona

con lamento jorobado

en un Salvador que llora

¿quién gobierna, dónde vamos?

Notre Dame y Leganés,

Salvador gime y explora.

y Quasimodo pregunta:

¿no te das cuenta Montoya?

Leganés, 29 de noviembre de 2008
JOSMAN

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