Kike Pinel.
Los vecinos de la ciudad que recibe año tras año la alta cocina de la Champions Burguer también acogen a los pequeños chefs de la película de Disney, y así se lo han hecho saber al Defensor del Pueblo el pasado agosto. Son hechos que en nuestro moderno Leganés los roedores merodean libremente como antaño campaban en los barrios del extrarradio de la capital. Esta plaga no era tan amigable ni cocinaba como Ratatouille, sino que era un síntoma, como ahora, de la dejadez pública. En 1976, hace justo cincuenta años, se organizó en Madrid, a falta de competiciones de hamburguesas gigantes, el primer Gran Concurso de Caza de Ratas. El certamen fue convocado por los vecinos del barrio de La Paz de Entrevías, que habían creado, con sorna, la Asociación para el Desarrollo y la Proliferación de las Ratas en los Barrios para protestar por el abandono y la desidia. Nombraron una directiva compuesta por cargos públicos como el vicealcalde y el teniente de alcalde del distrito y el alcalde en funciones Enrique Villoria, quien acabaría su carrera política en el Partido Popular después de ser procurador franquista.
La presión vecinal continuó organizando en los siguientes años safaris de caza de ratas por los barrios y pueblos de la periferia afectados por una plaga que se extendía aprovechando el deficiente saneamiento y la falta de un servicio regular de recogida de basura. La prensa de la época reflejó que hubo eventos en Vallecas, Entrevías o Alcobendas. Protestas similares se extendieron a otras zonas de miseria y hubo también safaris en Vigo y Barcelona. Si no fuera una brutalidad, tristemente, nuestro Leganés podría ser ahora territorio de caza adecuado para este tipo de actos de protesta salvaje, con cotos en Leganés Norte, La Fortuna o San Nicasio. Este verano es Leganés el que ha aparecido en la televisión nacional pública mostrando una infestación de ratas. También se han hecho eco medios tan poco sospechosos para este consistorio conservador como El Mundo, El Español, El Debate, La Gaceta, Telemadrid o Antena 3.
Ante el ruido en la prensa, el equipo de gobierno no ha aceptado que haya una plaga, como tampoco quiere reconocer que existan carencias en los servicios públicos que presta que puedan potenciar este evidente problema de salubridad. Expertos en la materia opinan que una deficiente recogida de basuras o la presencia de ingentes vertederos incontrolados pueden ser causa de la presencia de roedores. Nuestro municipio tiene ambos problemas. Después de tres años de mandato e incontables fotos y vídeos institucionales alabando su propia gestión, ya no puede achacar la situación solo al legado socialcomunista, por mucho que los problemas existiesen con anterioridad. Claro que antes de este estallido en Leganés Norte la situación con las ratas se venía larvando. Se reflejó en el pleno del ayuntamiento hace diez años con una moción de la concejala Mercedes Condes. Entonces, con una presencia de roedores mucho menor, el actual vicealcalde del municipio también daba importancia al problema desde la oposición. Cuando en marzo de 2022 Telemadrid documentó la presencia de ratas en Leganés Norte, nuestro actual alcalde también lo compartía en sus redes sociales
Pese a que hace un año se anunciaba a bombo y platillo el nuevo contrato de recogida de basuras que solucionaría los problemas de suciedad de Leganés, la situación es ostensiblemente mejorable. Este opaco contrato de limpieza viaria adjudicado por más de 70 millones que contempla la recogida de residuos y control de plagas, como la de roedores, no está respondiendo a las expectativas. Incluso si ser capaces de implantar los cubos de residuos orgánicos, obligatorios por normativa de la Unión Europea desde enero de 2004, la recogida de basuras es un caos y los conteneros desbordados se ven continuamente en todo Leganés. La solución de nuestro alcalde ha sido culpar a los vecinos de incívicos y amenazar con futuras sanciones de la policía mientras enarbola su enésima campaña de concienciación ciudadana. Parece que como en Leganés no se ha aplicado la subida de tasa de basuras que marcaba la ley, la ciudadanía no tiene derecho a exigir un servicio de recogida de basuras de calidad.
El otro elefante en el armario en Leganés para una plaga son los vertidos ilegales. En mayo de 2022 Ecologistas en Acción publicó un informe, que se va a actualizar de forma inminente, detectando un total de 672 puntos de vertido y vertederos ilegales en la región de Madrid distribuidos en 24 municipios. En este aspecto, Leganés no solo es de primera división, es campeón indiscutible con 360 vertederos. Nuestro eterno competidor Getafe sólo llegaba a los 43. La superficie afectada en Leganés es de 105 hectáreas, una extensión equivalente a la del parque de Polvoranca, doblando Madrid capital, con 50. Es innegable que estos vertidos provocan la proliferación de ratas. Destacan dos, cercanos a Leganés Norte, el del Parque Tecnológico y de Prado Overa. Aunque ya en ese 2002 el pleno municipal se aprobó una moción propuesta por el PP en la oposición para estudiar la instalación de cámaras para evitar que particulares o empresas realicen vertidos en diferentes puntos del término municipal, ha tenido que ser la expansión de Legatec la que justifique una inversión de 2,2 millones de euros para retirar 40.000 toneladas de residuos. En otros puntos con menos atractivo económico, los vecinos de Leganés Norte han denunciado en redes que los vertidos se siguen produciendo cerca de su barrio con impunidad. Esperamos con expectación la actualización de los ecologistas.
La respuesta del Ayuntamiento el pasado mes de septiembre mediante su concejala de medioambiente ha sido volver a negar la existencia de una plaga, reconociendo algún foco en el que están trabajando, retirando vegetación, que se eso les da muy bien, y efectuando limpiezas nocturnas. La medida estrella en 2024 para el problema fue una campaña plagas y concienciación, en la que se recomendaba evitar tirar restos de comida por los inodoros, ya que esto atrae y alimenta a los roedores en las cañerías y no depositar bolsas de basura abiertas ni dejarlas fuera del horario establecido. Ya se responsabilizaba a la ciudadanía con la difícil misión de evitar contenedores desbordados. En junio de este, el alcalde volvía con el argumento y daba otro dato vital para la erradicación de la plaga. Según sus indagaciones, de un tiempo para acá, que debe coincidir con su mandato, repentinamente los roedores son más resistentes a los venenos y propone al Gobierno de España un cambio en la Ley de bienestar animal para usar productos más efectivos que cuando estaba en la oposición. Pero es posible que en este año preelectoral se cumpla la erradicación de la plaga de Ratatouille y no haga falta celebrar ningún Gran Concurso de Caza de Ratas en Leganés. Aunque sea usando la musicología, aprovechando la formación del alcalde. Como en Hamelin.
Kike Pinel.


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