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La interventora ha alertado en el Pleno de la ilegalidad de las inversiones propuestas por el alcalde del PP en Leganés

25/10/2013

La interventora del Ayuntamiento de Leganés, ha respondido a la pregunta del portavoz del grupo Municipal Socialista, Rafael Gómez Montoya, sobre la posible ilegalidad de las inversiones presentadas para su aprobación por el PP en Pleno Extraordinario y urgente, asegurando que el Consistorio acumula un remanente de tesorería negativo –estimamos que por valor de 17 millones de euros- lo cual supondría que la aprobación de estas inversiones contravendría el artículo 193 de la Ley de Hacienda Local.


Pero el PP ha seguido adelante con su guión a pesar de ser advertidos por la Intervención de la ilegalidad de su propuesta, por lo que se puede concluir que el alcalde del PP ha intentado que el Pleno votara y aprobara una ilegalidad.

Independientemente de lo ilegal de la propuesta de inversiones del PP, éstas siguen dejando en la estacada a la sociedad leganense más desfavorecida en época de crisis, e inciden en la construcción de infraestructuras innecesarias como por ejemplo dos nuevos edificios de Policía o un nuevo auditorio, cando la ciudad ya dispone de tres.

Además durante la sesión se han vuelto a producir varias irregularidades antidemocráticas propiciadas por el alcalde déspota del PP en Leganés, obviando la petición de la oposición de dejar el punto único sobre la mesa y plantear a la ciudadanía un referéndum sobre el objeto las inversiones, negando la votación sobre este hecho y el último turno de palabra a los portavoces de la oposición.

El equipo de Gobierno del PP ha expresado en el Pleno, también a través de su edil José Javier De Diego, que “todo el PP” asistirá a la manifestación de la AVT el próximo domingo, porque según ha expresado quería “dejar mi puntito”.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista y miembro de la ejecutiva PSM PSOE, Rafael Gómez Montoya, ha declarado que “el alcalde del PP debe pensar que todos somos tan irresponsables como él, y que nos uniríamos a su delirio de aprobar unas inversiones cuya ilegalidad ha sido manifestada por la propia interventora, propiciando luego otro espectáculo infantiloide al ordenar votar por separado las inversiones ilegales”.