Cruz Roja atendió el pasado año a más de 500 personas sin hogar en la Comunidad de Madrid

13 enero, 2017

La bajada de las temperaturas ha agravado la situación en la que viven las personas sin hogar y ha llevado a incrementar las acciones de Cruz Roja con este colectivo.
Las UES constituyen uno de los servicios de atención inmediata a personas sin hogar que Cruz Roja está reforzando.


La bajada de temperaturas agrava la situación de las personas sin hogar lo que ha llevado a Cruz Roja Comunidad de Madrid, organización humanitaria de carácter voluntario fuertemente arraigada en la sociedad, a incrementar las acciones de intervención con este colectivo. Uno de los recursos clave con los que cuenta la institución en este sentido son las Unidades de Emergencia Social –UES-, con implantación actualmente en 34 provincias españolas.

Las personas que componen las UES forman un equipo que integra distintas disciplinas como el trabajo social, la asistencia sanitaria, la psicología, etc. Una parte muy importante de estos equipos la componen personas voluntarias, más de 110 en la Comunidad de Madrid actualmente. La clave es ofrecer a las personas sin hogar un servicio de proximidad que garantice una respuesta rápida ‘in situ’, frente a situaciones de emergencia social, actuando como puente entre la calle y la red de atención.

Cruz Roja comenzó a trabajar con personas sin hogar en el Corredor del Henares en 2012, a través de una Unidad Móvil de Emergencia Social (UMES). En 2016 ha ampliado este proyecto con la puesta en marcha en la zona sur de Madrid de una nueva UMES que ofrece atención en los municipios de Alcorcón, Leganés y Getafe. En este sentido, el pasado año la institución atendió a más de 500 personas en situación de calle en la Comunidad de Madrid.

Café, comida, abrigo, materiales de aseo e higiene, atención sanitaria y escucha, mucha escucha. Estas son pautas que siguen los integrantes de las Unidades de Emergencia Social en sus labores de apoyo a las personas que viven en la calle, en número creciente. La organización ha constatado un aumento de la exclusión residencial entre las personas que atiende, tres veces superior al que sufre la población general, y las UES son una parte de la respuesta a este fenómeno.

“Nuestro objetivo, además de ofrecer ayuda básica como el café con leche, mantas, bocadillos, etc, es, sobre todo, ofrecerles todo el apoyo posible para tratar de salir de esa situación”, apunta Belén, voluntaria de una de las Unidades de Emergencia Social.

El trabajo de Cruz Roja con estas personas en situación de extrema vulnerabilidad va mucho más allá de medidas asistenciales, actuando como puente hacia otros recursos orientados a la inclusión social y a través del trabajo en red y alianzas con distintas organizaciones de la sociedad civil, como la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN).

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