“A través de la Música se pueden hacer muchas cosas. Cambiar la sociedad es una de ellas”

4 julio, 2013

Junto con otros tres componentes, Alberto Jiménez y Guillermo Tejeiro -voz y bajo, respectivamente- conforman desde hace cinco años el grupo de música Circo Estático, ganador local del II Concurso “Leganés con Ritmo”.


¿Cómo os conocisteis?

Alberto: Yo conocí a Guille trabajando en el cine. Él me decía que tocaba el bajo y la guitarra y que siempre le había apetecido hacer un grupo. A mí me pasaba lo mismo y nos pusimos de acuerdo. “Bueno, vamos a ver si conseguimos a gente y tal para hacer un grupete”. Él tenía un amigo, el actual batería, César; y yo tenía otro amigo, que tocaba la guitarra. Le dije “oye, a ver si formamos un grupo”. Hablamos, un día quedamos y nos formamos.

Guillermo: Empezamos con una guitarra y, al cabo de unos meses, vimos que a lo mejor nos hacía falta otra. Yo conocía a un chico con el que había estudiado guitarra desde muy pequeño, desde que empecé con 13 años o 12. Él era mi compañero de clase y se lo dije. Es el otro guitarra de Circo Estático, Javi. Se animó y desde entonces estamos los cinco.

¿Alguno de vosotros había estado ya en un grupo?

A: Yo no. Empecé con Circo Estático y sigo.

G: Yo no. Sí había hecho cosas. De esto que empiezas en el instituto a tocar con otra gente; o con las propias clases de guitarra, que hacíamos conciertos de muestra en bares. Pero lo que es “grupo grupo”, fue el primer grupo de los cinco. Grupo como tal. Quedar para ensayar bien, una disciplina; y luego tocar en directo, fue el primero de todos.

Javi, habéis dicho, aparece a los pocos meses de comenzar con el grupo ¿Qué supone su entrada?

G: La verdad es que es muy importante porque estábamos un poco cojos de sonido de guitarra. Íbamos aprendiendo sobre la marcha. Estábamos muy verdes. En ese momento no llenábamos entre todos lo que nos gustaría y nos hacía falta una guitarra.

A: Es el que nos prepara las partituras. Es el que nos dice “tomad, chicos. Tomad y leed”. Es el que tiene más conocimientos. El que escribe la canción cuando más o menos está hecha y nos dice “mira, para que ensayéis”. Nos da los deberes.

G: Es muy importante su labor porque también aporta mucho en el tema compositivo de armonías, composición, de los acordes, tonalidades y todo eso. Aporta mucho porque es el que más sabe. A lo mejor estamos preparando una idea con unos acordes y llega él y dice que no están en la tonalidad de la canción y que no puede ser. Aunque a ti te suene bien, te dice “no, es que esto no funciona”. Entonces es vital. Aparte de como persona, que nos aporta mucho también. Y el rigor y la profesionalidad. Es casi el más profesional de todos.

¿Por qué os identificáis con el nombre de Circo Estático?

A: El nombre de “Circo Estático” salió, como creo que salen todos los nombres de las bandas, ¿no? Fue en un bar. Ya estaba formada la banda, sin Javi todavía. Dijimos “ya tenemos el grupo, ya somos componentes, hemos quedado para ensayar, vamos a ponerle un nombre a esto, a lo que somos. Y la idea del tema del circo nos gustaba bastante. Pero “Circo” no puede ser solo. Entonces vamos a buscar adjetivos. De casualidad, alguien dijo “Circo Estático”. Un circo que siempre es ambulante, que esté estático, aparte del juego de palabras, nos gustó a todos.

Luego nos hemos peleado bastante porque, después del parón, hubo que decidir si buscábamos algo para el nombre. Tras pelearnos cerca de tres o cuatro meses con el tema del nombre, se quedó como Circo Estático. Nos podíamos haber llamado “Pollo con Almendras”, que fue el primer nombre, pero al final se quedó Circo Estático.

Pollo con Almendras es otra opción

G: Sí. A mí me gustaba. De hecho subimos algún vídeo con ese nombre. Yo creo que lo de Estático también viene porque al principio la idea era “Circo de Estatuas”, pero nos parecía un poco recargado. Como demasiado ambiental. No sé la palabra. De “estatuas” a “estático” fue un paso rápido. Luego, el significado, lo tenemos ya dentro. La idea es esa. Una contraposición entre el circo y el estático. Un equilibrio entre los dos. Pero como banda tampoco es un nombre que nos defina mucho. Simplemente nos gusta cómo suena.

Un instante de su actuación durante el Concurso “Leganés con Ritmo”

Hace cinco años, cuando empezasteis, ¿pensasteis que llegaríais hasta aquí?

A: No y sí. No porque siempre que empiezas, lo haces con ganas de decir “Bueno, lo que hacemos puede llegar a gustar a la gente de manera masiva”, que llame la atención a más gente de la que te esperas. Y, a día de hoy, tampoco nos conoce media España.

G: Sinceramente, hace cinco años pensábamos que en este punto íbamos a estar mucho más lejos. Porque también eres más joven y piensas que te vas a comer el mundo, que vas a triunfar con la primera canción que hagas. Y claro, luego, con los años; y sobre todo después del parón que tuvimos de casi dos años, lo retomamos con otra filosofía. Ya no era pensando que con cada canción, con cada concierto, vamos a comernos el mundo; o la obligación de tener que triunfar. Si no, simplemente, nos juntamos otra vez por amistad, por retomar algo que era bonito y así lo tenemos.

También se nota cuando haces algo que te gusta.

G: Sí, porque quizá en la última época; o incluso desde el principio, como que te ves con la obligación de triunfar a toda costa. Luego, como somos un poco más viejos, quizás sí es algo así como que sin buscarlo hemos tenido el reconocimiento que hemos tenido hace tres semanas. A lo mejor es el mejor camino.

Relacionado con el parón. ¿Por qué lo dejasteis?

A: El principal motivo fue un poco la dejadez generalizada que había alcanzado el grupo. Llegó un punto en el que se llegaba, por norma, una hora tarde al ensayo. Unos no venían, otros sí,…. Luego se mandaban deberes para preparar en casa y nadie se miraba nada. Veníamos igual que habíamos estado en el ensayo anterior. De ensayo a ensayo nos tirábamos hasta un mes. Yo creo que, principalmente, eso fue cansando dentro de cada uno. Entonces dijimos “Mira, lo dejamos, antes de tirarnos todos de los pelos”. Y luego, lo que pasó, que en un futuro nos picaba a todos el gusanillo y dijimos “qué estamos haciendo”.

Y durante ese tiempo de descanso ¿Qué hicisteis?

A: Buscar algunas cosillas, pero no salió nada. Yo sí que estuve buscando a ver si había algún otro grupito. Me salió una orquesta pero ensayaban en Guadalajara. Desde Leganés hasta Guadalajara, la verdad es que era un poco complicado. Estuve haciendo Teatro, porque era otra espinita que siempre había tenido clavada; y luego llegamos a fusionar Música con Teatro. Y ahora sigo haciendo teatro musical, aparte del grupo, también.

G: Yo tuve un bajón después de dejarlo. Estuve como siete o seis meses sin hacer nada, en mi casa encerrado. Bueno, a ver. Pero no quería hacer nada de música ni nada. Luego ya me empezaron a salir cosas. Me dio otra vez el gusanillo, empecé a tocar con algún amigo con la intención de ayudarle o pasarlo bien. Pero no era algo muy importante. Así que nada, no sé por qué, volvimos a tocar los cinco y tampoco nos costó mucho reunirnos otra vez.

Alberto y Guillermo durante la entrevista para Portal del Sur

¿Ahora ya es más periódico?

A: Sí. Más serio. Aunque dentro del local no es serio, sí. Sí va siendo un día fijo, sus dos horas y media tocando. Nos lo pasamos muy bien tocando, hacemos mucho el ganso.

G: Antes nuestra mentalidad era muy seria pero nuestro método de trabajo no. Ahora es al revés. Nuestra mentalidad no es nada seria, simplemente queremos disfrutar; y nuestro método de trabajo, nuestra predisposición, sí que se ha vuelto más adulta, más cerrada. Dentro de las limitaciones, porque claro, cada uno tiene su trabajo; tiene su vida, sus actividades. Es muy difícil quedar cinco personas con cierta asiduidad. Pero bueno, dentro de los ratos, los aprovechamos bien y ya está. De momento ese es el ritmo que llevamos.

¿Dónde ensayáis?

A: En Leganés, en Pika Studios. Son unos locales.

A los pocos meses de formar el grupo os lanzáis con canciones propias ¿Qué os motiva a hacerlo?

G: Yo llevaba ya tiempo, a lo mejor dos años o así, haciendo canciones. Yo solo cogía y las grababa en mi casa para tenerlas, antes de formar el grupo. Pero bueno, ya llegó un punto en el que tenía un material hecho que, más o menos, creía que estaba bien; y dije, de todo lo que tengo, voy a probar a llevarles una canción. Y se la llevé un día.

Se la llevé con miedo porque nunca le había mostrado a nadie lo que hacía. Les gustó la idea y la empezamos a preparar. Al final llegó a quedar bien. Hicimos un videoclip y todo.

A: Sí, porque por aquella época yo estaba estudiando realización. Y, en el plató que teníamos, pedí que si podían hacer al favor de dejárnoslo, Y grabamos un videoclip.

G: Después de montar esta canción, salieron todas. Era ir llevando cosas y, cada uno, aportarle su punto hasta formar un repertorio.

Y entre vuestro público ¿Qué acogida tuvieron?

A: Buena. A la gente le gustaba. De los dos primeros temas que hicimos, el segundo –Cuando Duda el Samurai- sigue siendo la canción con la que solemos cerrar los conciertos porque es la que más le gusta a la gente.

G: Esta salió un poco de casualidad y tampoco teníamos muchas esperanzas con ella porque no era un tema que se ajustase mucho a lo que nos gustaba. Era nuestro segundo tema pero la idea que teníamos no era esa. Era demasiado alegre, quizá. Pero claro, llegó a los oídos de la gente y les gustó tanto que siempre te la piden.

¿Cuáles son vuestras influencias? ¿Cuál fue el primer disco que os comprasteis?

G: Fue el Rock in Rio de Iron Maiden. Era una pasada.

A: Yo no me acuerdo porque siempre me han gustado todos los estilos de música. Me gusta el heavy, me gusta el rock, me gusta el pop, me gusta la electrónica, me gusta todo. Excepto dos géneros, que son el flamenco y el hip hop, que no es que no me gusten pero no lo escucho porque no es algo que me llame la atención o me motive. Siempre he tenido un oído musical bastante abierto. Soy fan, a no poder más, de AC/DC, pero tampoco es algo que me influya a la hora de cantar. Al contrario de lo que algunos crean, que dicen que imito a Bunbury, no tengo ningún disco de Bunbury, ni de Héroes del Silencio.

G: No es un tipo de voz muy común. La gente, cuando escucha su voz, va a relacionarlo con el referente que hay en ese tipo de voz que es Bunbury. A lo mejor hay millones de cantantes de grupos que su voz se parece a la de Bono, de U2, pero es como una voz más estándar, a lo mejor no se relaciona tanto. Y luego la música tampoco se parece en nada al estilo de Héroes del Silencio, aunque nos gusta.

¿Y el último disco que habéis escuchado o comprado?

A: El último disco que me han regalado fue el Stiff Upper Lip de AC/DC.

G: Yo el último que he escuchado, hace un par de días, y aluciné un poco fue el último de Daft Punk –Random Access Memories-. Me pareció muy bueno. Una pasada.

¿Por qué os lanzasteis a grabar vuestra primera maqueta?

A: Porque había temas hechos, escritos y compuestos que la gente quiere escuchar. Ya no basta con dar un concierto. A la gente le gusta determinada canción y dice “¿No puedo llevármelo a mi casa para poder escucharlo?”. Creo que el motivo principal fue ese. Tener algo grabado de todo lo que teníamos hecho y dárselo a la gente para que lo escuchara en su casa.

¿Y dónde lo grabasteis?

G: En los estudios de Javier Salas, que es el cantante de “Nadye”, cantante y bajista; que es muy amigo nuestro. Empezó teniendo un estudio casero, casi. Comprándose cosillas; y ahí fue donde grabamos la primera maqueta. El equipo estaba muy bien pero aún así era semiprofesional. Hace seis meses, cuando hemos vuelto, durante estos años que han pasado, Javi se ha montado un estudio increíble. Hizo obra, puso unos equipos perfectos. El cambio de una grabación a otra hay que verlo.

¿Creéis que la música puede cambiar la sociedad o, por lo menos, abrir los ojos a la gente?

A: Yo creo que sí. Que a través de la música se pueden hacer muchas cosas. Cambiar la sociedad es una de ellas. Desde el inicio de la música ha existido la canción protesta. Los grupos de canción protesta y muchos temas han servido para mostrar al mundo muchas cosas.

G: Quizá todos los movimientos que hay ahora de reclamación social, o de revolución, casi, como el 15-M, están muy bien de ideas pero creo que les falta música. Les falta que haya un contexto musical a ese movimiento que está muy bien. Todas las revoluciones han tenido su música. La revolución hippy contra la guerra de Vietnam; en España la lucha contra el Franquismo, con los cantautores. Y ahora quizá está un poco vacía. Creo que ayudaría mucho que salieran tres o cuatro artistas que se identificaran con este movimiento, que les apoyara al máximo o que el propio movimiento cogiera una canción de un artista, casual o que les motivara, y que sirviera de himno. Les falta un himno.

¿Cómo recordáis el proceso hasta haceros con el premio de ‘Leganés con Ritmo’?

A: De casualidad. Me metí en la página del Ayuntamiento de Leganés, lo vi y les dije “hay un concurso de bandas ¿Nos presentamos? ¿Qué os parece?”. Presentamos las dos canciones y quedamos finalistas. Fue todo un honor y una sorpresa.

Entrega del premio del II Concurso ‘Leganés con Ritmo’

¿Qué recordáis de este concierto?

A: Todo. El nerviosismo desde que te levantas por la mañana ese día. Porque era ganar un concurso y el hecho de volver a plantarte en un escenario con toda la banda mucho después de casi tres años sin subirte tocar. Desde los preparativos, los recuerdo perfectamente “coge la batería, coge las guitarras, vete, come”. Comimos todos juntos excepto Javi, que tenía un examen y no pudo venir. Pero fue para hacer piña antes del concierto para sobrellevar esos nervios entre todos. Nervioso todo el día hasta justo antes de subir que dices “Me toca actuar, hay que darlo todo ahí arriba; y que la gente disfrute con lo que haces”. Y luego, ganar el premio es una pasada.

Hay una anécdota muy graciosa del concurso. Nosotros no sabíamos muy bien cómo iban dando los premios. Entonces dieron el primer premio y dieron el segundo premio. Subían las bandas y bajaban todas con un cartelito; y cuando llegó el premio local, dijeron a la otra banda primero. Nosotros creíamos que habían dado todos los premios seguidos y que esa banda era la que se lo había llevado. Y claro. Ellos bajaban la escalera felicitándonos a nosotros y nosotros felicitándoles a ellos. Luego siguieron diciendo que los ganadores habíamos sido nosotros, la gente se puso a chillar y subimos como locos.

G: La verdad es que no fue así del todo. Cuando subió “Fractal” y les nombraron a ellos nosotros estábamos despistados. Estábamos hablando y subieron ellos. Al subir ellos, nos preguntamos “¿Qué han dicho? ¿Qué han dicho?”. Y Alberto dijo muy serio “No. Que han ganado ellos”. Porque parecía que lo había escuchado él, aunque no había escuchado nada. En ese rato en el que estaban ellos ahí, que no les veíamos, decíamos “Venga, chicos. No pasa nada. Lo hemos pasado muy bien, hemos disfrutado muchísimo del concierto. A seguir para adelante y ya está”. Y ya fue cuando bajaron los otros y les dimos la enhorabuena. Luego resultó que no. Que había sido al revés. Nos sentimos fatal con “Fractal”, la banda que había quedado finalista, porque pensamos que ellos habrían pensado que nos estábamos riendo de ellos. Fuimos a hablar con ellos “Perdonad, creíamos que habíais ganado vosotros”. Y dijeron “No no, si teníais pinta de que no os habíais enterado”. Muy buena gente y una banda estupenda. Lo entendieron.

¿Cómo definiríais vuestros últimos trabajos?

A: Hubo bastante esfuerzo por parte de toda la banda en la grabación de los temas. Mucho trabajo por parte de Javi -de “Nadye”-, el que nos grabó. Muchas horas, muchos días. Bueno, los dos temas fue una semana pero creo que fue bastante intensa desde que empezaba el día hasta que terminaba la grabación. Mucho esfuerzo, muchas emociones también. Cansancio.

G: Y que la que hemos sacado ahora es una línea que queremos seguir. Son temas con su propia personalidad. Uno un poco más melancólico pero a la vez animado, que a la gente le pueda gustar, como El Cielo de Berlín. Con ese punto que siempre intentamos buscarle que se diferencie de otros temas o de otros grupos. Hasta el punto en el que no sabría, por ejemplo, a qué estilo pertenece ese tema.

A: Yo no sé si decirte que es indie, es pop, es rock,….

G: En la web del Ayuntamiento nos llamaban “grupo de pop”. Pero vamos, tampoco creo que seamos un grupo de pop. Y el otro tema que sacamos, Tourmalet, es un poco más ligero, más animado, más de concierto. A la gente puede gustarle escucharlo en concierto porque tiene ese toque alegre y optimista. Intentamos juntar esas dos vertientes, con su parte “medio oscura” que también nos gusta pero que en estos temas no está muy presente.

¿En qué estáis trabajando ahora? ¿Qué más vais a sacar?

A: Estamos modificando algún temilla que no queda muy claro, haciendo otro tema nuevo,…. Estamos intentando intercalar los ensayos para preparar los conciertos con la labor compositiva de la banda. Entre esos temas y alguna versión, andamos trabajando ahora metidos en un local.

G: La idea a medio plazo, quizá para el año que viene, es tener temas preparados para grabar un disco, que es la ilusión que tenemos. Pero claro, queremos hacerlo bien y preparar bien los temas. Que todo vaya muy trabajado al estudio de grabación. Este año no pero para el año que viene tendremos material y la oportunidad de grabar un disco largo.

¿Dónde vamos a poder escucharos este verano?

A: A la vista hay dos fechas. Las dos son en Leganés. Una es el 13 de julio en el Teatro Egaleo, teloneando a Amistades Peligrosas. Y la otra es en las Fiestas de Leganés el 18 de agosto teloneando a Barricada. De momento eso es lo que hay confirmado.

¿Y qué hay del concierto en una conocida distribuidora?

G: Estábamos pensándolo. Esto será ya después del verano porque ahora tampoco es práctico hacer un concierto en una FNAC. A la vuelta de vacaciones tendremos que elegir un centro FNAC, no sabemos cuál.

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