Reportaje sobre la CEMU

6 mayo, 2013

La CEMU, Ciudad-escuela muchachos, ha formado a niños de diferentes clases, lugar de procedencia y todo tipo de problemas sociales durante 42 años. Esta escuela aporta ese bienestar moral y físico que toda persona necesita para buscar la felicidad, independientemente de la forma de acceso al centro o su condición económica.


http://christianmorenoperiodismo.blogspot.com.es/2012/11/educando-una-sonrisa_8.html

Christian Moreno López. En este centro se lucha cada día para conseguir un hogar a aquellos niños y niñas que lo necesitan. Esta ciudad creada en 1970 por Alberto Muñiz, es un halo de esperanza para muchos que por circunstancias de la vida no pueden o no quieren estar con sus familias. Este centro les permite aprender de una manera distinta, a vivir, pese a las barreras existentes en cada caso particular.

Como novedad, este año la CEMU ha aumentado 20 plazas respecto al año anterior gracias a una ayuda facilitada por la Comunidad de Madrid. Ahora esta organización cuenta con 60 niños residentes. Una educadora del centro, Montse Herrero, considera que “Lo más importante es mantenernos, no podemos aspirar a tener muchos más niños porque la situación económica es complicada”.

Tío Alberto, el alma de la ciudad

Tal y como aparece en su página oficial esta ciudad-escuela nació en 1970. Alberto Muñiz Sánchez, su fundador, había sido desde 1965 arquitecto y director técnico y artístico de Benposta, un espectáculo creado en Orense por el Padre Silva, colaborando con la Ciudad Rodante Circo Los Muchachos – Benposta, y mostrando ya ese interés de una manera u otra por ayudar y ser partícipe de la educación de los niños.
Tío Alberto, como es conocido en la ciudad, por desavenencias respecto a los métodos educativos con Benposta, decide emprender una nueva etapa en su vida, y así crear en Leganés un lugar para que los niños y jóvenes con problemas personales, familiares, o sin medios económicos puedan tener un hogar y una educación en busca de un futuro mejor para ellos, siempre con el apoyo de los miembros que componen la CEMU.

Montse cuenta su experiencia personal en relación a la figura de Alberto Muñiz “Tío Alberto es el alma de esta ciudad. Fue la persona que puso todo, facilitando dinero a la causa y sobre todo aportando mucha ilusión. Este es su sueño y esta ciudad es su vida. Ha entregado mucho por ayudar a los niños. Personalmente yo he sido una niña CEMU y sin una figura como la suya en mi vida, no sé donde estaría”.

Estructura y forma de acceso

El funcionamiento de esta ciudad está regido por una constitución. Ésta está elaborada por los propios niños de la CEMU mediante estrofas, a modo de artículos, y dibujos realizados por Alberto Muñiz. En la constitución aparecen leyes de convivencia, tales como las leyes del hogar, las leyes del juego y el ocio, las leyes de la vida cultural y deportiva y, finalmente, la vida social.

La estructura organizativa aparece reflejada en el libro “Una teoría para la educación en Libertad” cuyas bases están asentadas en una filosofía determinada, unos símbolos y unos postulados concretos, como la alegría, la paz, el amor o la libertad, creados por los propios niños CEMU durante sus más de 40 años de vida.
Los niños que componen la Ciudad-escuela se clasifican en 2 tipos, externos que engloba a aquellos niños que únicamente acuden al colegio, sería aproximadamente unos 300 alumnos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Éstos reciben enseñanzas escolares, profesionales, deportivas, etc. La mayoría participan en el centro complementando su vida familiar y escolar con la vida social y cultural.

El otro tipo de niño en la ciudad-escuela es el residente o interno, se trata de niños y adolescentes que viven en la ciudad por diferentes circunstancias. La vías de acceso para estos muchachos son 3: por ellos mismos, por ser niños fugados en busca de un hogar, admitidos sin más, también se accede a través de organismos judiciales por petición de los servicios sociales y, por último, por petición de los propios padres.

Integración y financiación

Dentro de la ciudad se ha creado una figura de integración denominada Alcalde, éste sirve de nexo entre cualquier niño nuevo en el centro y los educadores y profesores del lugar. Además, de ese elemento de unión, realiza otras funciones como administrar los problemas que se tengan, presidir la asamblea de los jueves y representar al centro en galas y cenas en el extranjero.

Este alcalde es elegido por los propios niños cada 2 años y se puede presentar cualquiera que tenga entre 14 y 18 años, el año pasado se produjo el cambio de alcalde, actualmente la Alcaldesa se llama María.

Para la integración de los muchachos se utiliza El juego del Ciudadano. La educadora cuenta que “El juego del ciudadano es una forma de educar en libertad al niño y que aprenda equivocándose. Se trata de la vida diaria de un niño normal, se levanta, va a clase, estudia y, después, se le manda alguna tarea que deba realizar en el centro por la cual será recompensado con “cemus”, moneda propia del centro.
Tal y como afirma la página de Web de la CEMU, su financiación está consolidada principalmente por lo que aporta Alberto Muñiz a través de sus publicaciones, por el colegio, festivales, artesanía y el trabajo de colaboradores y muchachos. También la Ciudad-escuela obtiene algunas subvenciones del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales que ayuda al bienestar económico del lugar.

Según Montse, educadora de la CEMU, “Nosotros pedimos subvenciones a sitios como INJUVE o La Caixa y, lo cierto que, poquito a poquito vamos saliendo adelante. Asimismo recibimos donaciones de amigos, pero son más bien esporádicas. Necesitamos algo sólido y estable, porque la luz, el agua y la comida no se paga cada mes sola”.

Christian Moreno López

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