Moción de censura: Comunicado de Izquierda Anticapita​lista-L​eganés

9 enero, 2013

Adjuntamos comunicado de Izquierda Anticapitalista-Leganés ante la
situación política de nuestra ciudad y una posible moción de censura.
Enlace: http://ialeganes.wordpress.com/2013/01/09/hay-alternativa-en-leganes/


¿HAY ALTERNATIVA EN LEGANÉS?

La situación a la que tiene sometida a la población la política
generalizada de recortes antisociales de los distintos gobiernos del PP se
hace cada vez más insostenible. Su objetivo general es evidente:
desmantelar los servicios públicos para engordar la cartera de negocio de
los grupos económicos privilegiados a los que sirven. Mientras, el
desempleo no deja de aumentar. Con más de 19.000 parados y paradas en
nuestra ciudad, esta subida del paro se utiliza para hacer bajar los
salarios y que así la factura de la crisis la pague la clase trabajadora.
Es intolerable.

Tras un 2012 plagado de recortes, comenzamos 2013 con el intento de
provocar 39 despidos en el Ayuntamiento de Leganés. Despidos dirigidos
contra personal interino, el más vulnerable del sector, y que debería
haber sido consolidado para no tener plantillas divididas en cuanto a
derechos. Despidos provocados por un equipo de gobierno de extrema
derecha, para el que los derechos son “privilegios” y que utiliza métodos
mafiosos para aplicar sus políticas. Además, amenaza con más despedidos
tras estas 39 personas a las que pretende dejar en una situación muy
difícil. Es la gota que colma el vaso.

Sin embargo, el gobierno municipal que emplea estos métodos y que aplica
estas políticas (despidos, fin de ayudas sociales, cierre de servicios
sociales, subida de tasas, regalo de bienes públicos a sus “amigos”,
enchufe de decenas de asesores y cargos “de confianza” con sueldazos,
etc.) está en absoluta minoría. No obtuvo la mayoría absoluta en las
últimas elecciones, y ni mucho menos la obtendría de celebrarse en estos
momentos. Gobierna haciendo caso omiso al Pleno Municipal, el mismo órgano
que ha aprobado ya dos veces la dimisión del alcalde, Jesús Gómez,
conocido como “el 4 sueldos”, por los más de 110.000 euros que cobra cada
año de 4 salarios sacados directamente de dinero público. Para estos
“liberales” su rabia contra los funcionarios y el sector público se acaba
a la hora de cobrar.

Así llegamos al 2013, con despidos y sin haberse aprobado aún los
presupuestos municipales para el nuevo año. Ante esta situación, dos de
los partidos de la oposición, responsables del gobierno local durante los
14 años anteriores (PSOE e IU), publicaron una propuesta de presupuestos
alternativos para 2013.

Aunque la recuperación de diversas ayudas sociales y el mantenimiento del
empleo municipal supondrían un claro avance que apoyamos, la orientación
general de la propuesta es claramente insuficiente. El mero mantenimiento
de las partidas sociales solo supondría un parche. El Ayuntamiento tiene
recursos suficientes para aumentar esas partidas, pero es imposible
hacerlo si se mantienen políticas como las realizadas hasta 2011. Solo en
la anterior legislatura, se tomaron medidas como la privatización de la
Escuela de Música, el aumento desmedido de “cargos de confianza”, la
contratación de un coche oficial de lujo para la alcaldía valorado en
81.000 euros o la negativa y desidia para aplicar la Ley de Memoria
Histórica.

En la propuesta de presupuestos alternativos que realizan PSOE e IU
podemos leer como ejes los siguientes:

“Mantenimiento en las empresas de servicios públicos (Limpieza Viaria,
RSU, limpieza de colegios, Parques y Jardines, centros municipales)”.
Estas son las famosas contratas. Contratas que gestionan servicios
públicos privatizados. Contratas vinculadas a las grandes empresas de
la construcción, responsables de la burbuja inmobiliaria, y que buscan
hacer negocio de las necesidades sociales. Contratas que salen más
caras que una gestión 100% pública. Contratas que dividen a
trabajadores que realizan la misma tarea en empresas diferentes, y que
someten a los trabajadores a condiciones indignas con salarios bajos y
escasos derechos.

Estos servicios deberían ser remunicipalizados, cancelando los pagos a
empresas como Urbaser (propiedad de ACS, el grupo de Florentino Pérez), e
integrando a sus plantillas en el Ayuntamiento en igualdad de condiciones
con el resto de empleados públicos.

Se propone la congelación y el fraccionamiento en el pago de todas las
tasas e impuestos municipales, incluyendo en estos desde los de
Actividades Económicas y Basura Industrial hasta el IBI. Si hay que
aumentar los presupuestos sociales en base a mayores ingresos, ¿qué
sentido tiene hacer tabla rasa de todos los tributos locales?, ¿por
qué hay que congelar esos impuestos a los empresarios en igualdad de
condiciones que los que pagan en su inmensa mayoría las familias
trabajadoras? La revisión de la política fiscal se debe hacer bajo
criterios de progresividad. Que pague más quien más tiene.

En este sentido, es necesario compensar la subida del IBI a familias con
bajos ingresos mediante subvención, pero no congelar ni fraccionar
impuestos como el IAE o la Basura Industrial, sino adaptarlo a la
facturación de las empresas implicadas, consiguiendo mayores ingresos.
Además, habría que reforzar los equipos dedicados a la recaudación, para
hacerla realmente efectiva y justa. Una política de izquierdas, como
mínimo, no se basa en bajar impuestos bajo el prisma neoliberal de que así
se mejorará la situación, sino en estimular la demanda mediante mayores
ingresos fiscales que generen inversión pública y creación de empleo.

Respecto al gravísimo problema de los desahucios, se propone que “el
sujeto pasivo en las plusvalías, consecuencia de una ejecución de
embargo o dación de pago de la vivienda habitual, sea los bancos o
cajas y no, como en la actualidad, el desahuciado. Al menos hasta que
exista una modificación en las leyes, tal y como se ha anunciado por
el Gobierno de España, una modificación que sea consensuada y debatida
y que esperemos, acabe definitivamente con el problema en lugar de
aplazarlo.”

Tener esperanzas en que la modificación legal que negociaban PSOE y PP a
nivel estatal, y que al final impuso éste último, iba a solucionar el
problema, habla por sí solo; pero respecto al cambio en el sujeto pasivo,
es otro parche, que no se dirige, con las herramientas del Ayuntamiento, a
atajar el problema en su raíz: retirar todos los recursos de entidades que
ejecuten desahucios como medida de presión, y una política de fomento de
alquiler público a precios que no superen el 20% del salario, que sí
serían medidas efectivas a la altura de la naturaleza del problema
existente.

Además, es más necesario que nunca crear una verdadera Comisión sobre
Desahucios, con implicación del Ayuntamiento, los movimientos sociales
como la PAH y las Asociaciones de Vecinos, competencias vinculantes,
información suficiente y funcionamiento estable y regular, tras el fracaso
de la que se creó y que fue ninguneada por el gobierno municipal actual.

Una de las cuestiones que brillan por su ausencia en la propuesta es
la reducción de gastos superfluos como dietas, campañas publicitarias,
salarios que superan con creces la media salarial de los trabajadores,
o la profusión de “cargos de confianza” y asesores: figuras que
fomentan la profesionalización de la política realizando labores para
las que ya existen técnicos municipales cualificados y que deberían
limitarse hasta el mínimo imprescindible para garantizar la acción
política del gobierno municipal.

También brilla por su ausencia una propuesta seria de presupuestos
participativos, más allá del mantenimiento de la exigua partida actual, y
en la que se decidiese sobre cuestiones de especial trascendencia, como el
modelo de urbanismo que se propone o la elección de una inversión pública
de gran importancia.

Asimismo no se dice una sola palabra de la aplicación del artículo 15 de
la Ley de Memoria Histórica en nuestra ciudad, incluso cuando PSOE e IU
llegaron a un acuerdo con las entidades sociales en la pasada legislatura
para acabar con el vergonzoso homenaje que hacen varias calles y plazas de
la ciudad a militares golpistas y responsables del genocidio y la
dictadura franquistas.

Respecto a la creación de empleo, se apuesta por una de las
herramientas que más ha demostrado su ineficacia al estallar la actual
crisis: el pacto social. Se considera positivo por el mero hecho de
ser un pacto, sin analizar contenidos ni la desigualdad de condiciones
entre quienes lo firman, que no es producto de ninguna movilización,
sino de la mera voluntad de firmar, lo que en un contexto como el
actual, siempre acaba desembocando en más recortes. “Acuerdo con
Sindicatos y Empresarios en un Pacto por el Empleo.”, afirma el texto.
Acuerdos de este tipo se han firmado muchos en los últimos años, a
todos los niveles. Sus resultados están a la vista. Es la lógica de la
gestión de lo existente, la opuesta a la transformación social, la que
acaba generando derrotas como las que llevan a la extrema derecha al
poder. La izquierda debe tomar el poder para transformar la sociedad,
no transformarse para ser tomada por el poder.

Desde un Ayuntamiento al servicio de la mayoría social, los 39 despedidos
deberían ser readmitidos inmediatamente, consolidando a todo el empleo
interino existente. Recuperando los servicios privatizados y aumentando
los ingresos, se debería proceder a la generación de empleos públicos
consolidados, con derechos y salarios dignos. Ese debería ser el principal
objetivo, sin olvidar el fomento de ayudas sociales a personas en
situación de desempleo que vayan más allá de la recuperación de los 400 a
familias sin ningún tipo de ingreso que propone el documento.

La propuesta de presupuestos llega tarde, muy tarde, porque no hace
autocrítica de por qué esas políticas, vigentes hasta 2011, fueron
estrepitosamente derrotadas ese año en las urnas. La propuesta es poco
creíble porque no explica, como en un contexto como el que vive el
capitalismo actualmente, va a ser capaz de generar una política diferente
a la neoliberal y va a ser rebelde a los recortes impuestos por otras
administraciones, como la autonómica o a la estatal. ¿Aplicarán los
recortes por imperativo legal, como están haciendo PSOE e IU en Andalucía?
Lo que nos preguntamos es, ¿la alternativa pasa por volver a 2011? ¿Es
creíble que quien ha privatizado va a recuperar derechos?

Es evidente que Leganés necesita un cambio de gobierno de forma urgente.
No se puede tolerar ni un minuto más que la extrema derecha de Jesús Gómez
siga destruyendo nuestra ciudad. Y para ello, PSOE, ULEG e IU deben votar
inmediatamente una moción de censura que desaloje del poder a quien lo
utiliza para beneficiar a una minoría causando enormes daños a la
sociedad. Pero ofrecer la vieja receta fracasada en 2011 es la
constatación de que no se ha hecho autocrítica alguna y que el objetivo es
repetir nuevamente un fracaso. Una izquierda consecuente votaría la moción
de censura para desalojar a la extrema derecha del gobierno y pasaría
inmediatamente a la oposición, reivindicando un giro total en las
políticas realizadas hasta ahora en el Ayuntamiento al gobierno en minoría
que se formase.

Al anunciarse los despidos contra los trabajadores municipales interinos,
ULEG se ofreció al frente de la alcaldía en una moción de censura, que
para que salga adelante, debe contar con el voto favorable de PSOE e IU.
El PSOE, rehén del ex alcalde Rafael Gómez Montoya, y ULEG, están
retrasando la aprobación de la moción de censura, a sabiendas de que
harían alcalde a un enemigo político, y también a sabiendas de que si no
lo hacen serán responsable de mantener dos años más como cacique
recortador a Jesús Gómez y su pléyade de enchufados (la mitad de los
cuales ni siquiera es vecino o vecina de Leganés). Tanto PSOE como ULEG
están demostrando que no solo son incapaces de ofrecer una alternativa
programática a la mayoría social de Leganés, sino que son un obstáculo al
propio cambio de gobierno en la ciudad, y al freno de los problemas
inmediatos que sufrimos, como los recortes y los despidos.

Lo que en cualquier caso sería inaceptable es un mero cambio en la
alcaldía, manteniendo la política antisocial llevada a cabo hasta ahora,
incluyendo los despidos de trabajadores municipales. El problema de fondo
no es de personas, sino de políticas. Estas no cambiarán en ningún caso si
la extrema derecha sigue destruyendo Leganés desde el gobierno local.

Consideramos, por lo tanto, que es urgente construir una alternativa de
izquierdas en Leganés. Una herramienta que sea:

Portavoz en las instituciones de las luchas y las necesidades sociales.
Organizada de forma asamblearia y democrática.
Formada por activistas de todos los movimientos sociales, del
movimiento obrero, del asociacionismo vecinal.
Sin políticos profesionales y con rotatividad en los cargos electos.
Rebelde e insumisa ante los recortes, vengan de donde vengan.
Programáticamente de izquierdas: luchando por remunicipalizar todos
los servicios privatizados, mantener todos los puestos de trabajo,
generar empleo público, tener una fiscalidad justa y progresiva,
recuperar y ampliar las ayudas sociales, construir viviendas sociales
a precios asequibles, fomentar el alquiler social, realizar unos
presupuestos participativos en cuestiones fundamentales como el
urbanismo, etc.

Tenemos la voluntad suficiente para ser una parte más de esa alternativa,
junto a todas y todos los que quieran construirla desde el principio con
nosotros y nosotras. Es el momento de empezar.

Leganés, enero de 2012.

IZQUIERDA ANTICAPITALISTA-LEGANÉS

leganes@anticapitalistas.org
http://ialeganes.wordpress.com

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