ULEG defenderá un Código Municipal de Buenas Prácticas que regule y recoja medidas contra las actuaciones políticas no delictivas pero que son reprobadas por la ciudadanía

28 mayo, 2012

La compatibilidad de sueldos y retribuciones públicas, la falta de transparencia en la publicación de bienes y actividades de ediles y cargos públicos, el estatuto jurídico de personas imputadas o procesadas penalmente por delitos contra la administración…, tendrían gracias a este código una respuesta concreta frente al actual limbo jurídico.


Por su indudable interés y por su carácter pionero, reproducimos la moción que se discutirá en el pleno del Ayuntamiento de Leganés a instancias de Unión por Leganés-ULEG, principal partido de la oposición:

Moción de ULEG para que el Ayuntamiento de Leganés elabore un Código Municipal de Buenas Prácticas Políticas que dote de transparencia a la gestión pública y dé respuesta a las actuaciones que erosionan la imagen de la democracia y de sus representantes

La sociedad está demandando cada vez con mayor intensidad que la actividad política y quienes desempeñan esa función actúen con la máxima responsabilidad y transparencia. Cada poco tiempo, saltan a la opinión pública episodios donde se evidencian comportamientos poco éticos o directamente delictivos por parte de representantes políticos que menoscaban y echan por la borda la sacrificada y encomiable labor que la inmensa mayoría de cargos públicos, con independencia del color y adscripción política, desempeñan.

En este contexto, y como ha venido defendiendo y señalando Unión por Leganés-ULEG desde el nacimiento de nuestra formación, se antoja más necesario que nunca dar muestras de ejemplaridad. Una ejemplaridad que va más allá del mero cumplimiento de la ley, porque la observancia al ordenamiento vigente se tiene que dar por supuesto, lo que se necesita es un plus que añada legitimidad, credibilidad y colabore en una mejor imagen de los representantes políticos, ya sean elegidos por las urnas o seleccionados por criterios de confianza. Ningún partido está libre de comportamientos corruptos o éticamente reprobables, pero sí existe una gran diferencia entre unos partidos y otros en la respuesta que se dé a esos casos y la prioridad que se otorgue a la hora de ponerlos coto. Una responsabilidad que, en definitiva, debe ser atendida por todos los grupos políticos porque los “garbanzos negros” o las reprochables acciones puntuales terminan desprestigiando al conjunto del arco político y a las siglas que lo representan.

En la pasada legislatura, ULEG defendió insistentemente en reiteradas ocasiones a través de mociones, ruegos, preguntas y diversas intervenciones públicas el que en Leganés se cumpliera con la legislación vigente, que obliga a hacer públicos los bienes y actividades de los concejales y cargos de confianza. También reclamó sin éxito el que en situaciones de procesamiento judicial por delitos relacionados con la corrupción o contra la administración pública se actuara en consecuencia apartando de sus cargos o instando a la dimisión a la persona que estuviera en esa situación.

Estas peticiones se han vuelto a poner encima de la mesa en esta legislatura por parte de nuestra formación, que reclama que los políticos se pongan a la altura de las circunstancias y demuestren con hechos concretos esa voluntad de aportar una mayor dosis de calidad a nuestra democracia y a las formas de participación política.

Si Leganés ha hecho un esfuerzo por ser referente en aspectos que iban más allá de lo marcado por la ley y de sus obligaciones municipales, como el ser referente en la lucha contra el cambio climático mundial, la cooperación internacional o en las esculturas urbanas, con mayor motivo es el momento de que nuestra ciudad sea referente y figura destacada porque su ayuntamiento elabora y pone en marcha un código de buenas prácticas políticas que incluya en su contenido y ponga negro sobre blanco medidas respecto a planteamientos y actuaciones que chocan con la ética pública y con la concepción que el conjunto de la sociedad demanda de sus representantes. Esto es, es necesario que se redacte un libro blanco, como así hemos defendido en nuestro programa electoral, donde se establezcan unas mínimas pautas que den respuesta ética y jurídica a situaciones como el compatibilizar retribuciones que tienen un origen, directa o indirectamente, público, la incorporación y/o cese como cargos de confianza de personas procesadas en procesos penales, la acumulación de cargos (pero no de responsabilidades), la compatibilidad con otros puestos de trabajo, la dedicación plena a las tareas municipales, el sistema para que los ciudadanos puedan acceder a las declaraciones de bienes y actividades de los ediles y altos cargos…

Por todo ello, desde Unión por Leganés-ULEG, formación que siempre ha abanderado la transparencia en el ejercicio de la función pública y en los efectos positivos que para la administración y los administrados tiene el que se rinda cuentas y se construya entre todos una democracia exigente y responsable, propone al pleno municipal la siguiente moción:

 El Ayuntamiento de Leganés elaborará un código municipal de buenas prácticas políticas donde se recojan e integren soluciones a aquellos aspectos que la legislación actual no acomete con profundidad desde el nombramiento o cese de cargos procesados penalmente, a la percepción de múltiples ingresos cuya fuente directa o indirecta es la administración o la empresa pública, el método para cumplir con la obligación de publicar la declaración de bienes y actividades de los ediles y cargos, etc.

 A tal efecto, los grupos políticos aquí representados, y que así lo deseen, trabajarán conjuntamente para elevar en un plazo no mayor de 6 meses una propuesta de código de buenas prácticas municipales que una vez aprobado por el pleno servirá de guía normativa de actuación y parámetro de actuación.

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