[Fotos] Joe se queda, Conchi en la calle

26 octubre, 2011

La red vecinal contra los desahucios hace frente en 48 horas a dos desproporcionados operativos policiales que velaron por hacer efectiva la orden judicial.


El pasado lunes daba comienzo una semana decisiva para el incipiente movimiento contra los desahucios de viviendas en Madrid. Desde la semana pasada la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y las asambleas populares de varios barrios difundían una larga lista de llamadas a la movilización, una por cada desahucio decretado. Leganés, Getafe, Fuenlabrada o Torrejón, así como los distritos de Aluche, La Elipa o Moratalaz han sido los escenarios obligados para estas citas de solidaridad vecinal que están haciendo posible la resistencia ante la mafia de la banca que ampara la ley.

El de Joe y su familia fue el tercer desahucio consecutivo que los vecinos de Leganés consiguieron paralizar en los últimos meses. La convocatoria, apoyada por la Federación de Asoc. de Vecinos, fue seguida por más de un centenar de personas que soportaron durante buena parte de la mañana las fuertes lluvias que cubrían Madrid, mostrando en todo momento una actitud combativa y decidida ante el reto de la entidad Bankia y el juzgado. La policía nacional mantuvo la avenida de Europa cortada al tráfico en uno de los sentidos desde antes de las 8.00h, hora prevista de la movilización, y que se prolongó hasta el mediodía cuando los solidarios ya habían confirmado que la familia de origen nigeriano se quedaría en su vivienda del nº 56, quedando aplazado el desalojo al próximo 12 de diciembre. La nota negativa de la mañana fue la detención de dos de las vecinas que participaban en el acto de protesta, que fueron trasladadas a la comisaria de Leganés y puestas en libertad a las pocas horas bajo la acusación de desacato a la autoridad y resistencia. Una de ellas, Felicitas Vázquez tuvo que ser atendida en el hospital Severo Ochoa por un esguince y a última hora de la tarde la agrupación local del PCE, de donde es militante Felicitas V., emitió una nota de prensa donde denunciaba que “la violencia de la policía ha sido desmedida, golpeando a varios de los que se concentraban allí de manera pacífica”.

Estado policial para desahuciar

Ayer martes por la mañana el movimiento anti-desahucios tenía una nueva cita que resolver. En esta ocasión se trataba de Conchi y sus hijos, conocida vecina de Leganés Norte y que ya se enfrentó a comienzos de verano a un primer intento de desalojo de su vivienda, quedando aplazado hasta el día de hoy. Si algo puede ser significativo de lo que ocurrió ayer en Leganés es como ni los más madrugadores consiguieron adelantarse al desproporcionado despliegue policial que se concentraba en los alrededores de la calle Maria Moliner 37. No eran las 8.00h cuando más de ocho furgones de la UIP se apostaban ya en cada entrada y salida de la urbanización donde se encuentra la vivienda de Conchi. A las decenas de efectivos anti disturbios que vigilaban a pie el recinto, se iban sumando coches patrulla de P. Nacional y de las BESCAM que más tarde llegaron a cortar el trafico en dos de las calles que cruzan. La actitud de los anti disturbios fue desde el principio la de intimidar a las decenas de personas que se acercaban al lugar, primero acorralándolas en una sola de las esquinas y después identificando a algunos de los presentes, identificaciones que se mantuvieron durante toda la mañana, algunas de ellas a varios foto periodistas que portaban su acreditación correspondiente.

La mañana transcurrió entre un ir y venir de policías y vecinos solidarios que se fueron agolpando en el escaso espacio que las vallas instaladas permitían. Entre las diferentes opiniones que se fueron escuchando entre el vecindario, una fue compartida por la inmensa mayoría, y era que semejante despliegue policial era digno de un delito mayor que resistirte a quedarte sin un techo para ella y su familia. Pasadas las 11h la policía permitió acceder a una ambulancia y la psicóloga de Conchi, encontrándose ésta en estado de ansiedad y nerviosismo durante toda la mañana. Peor suerte corrió un letrado de la PAH, al que se le negó repetidas veces . Pasados unos minutos y tras acceder dos camiones de mudanzas al lugar se confirmaba que la comisión judicial había hecho efectivo el desalojo, información que detalló un hermano de Conchi y su hijo pequeño que se abrazaban a amigos y vecinos entre gritos de indignación y vergüenza de los concentrados.

Crónica y Fotos por Barrio Rebelde Press

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