La especulación con los precios de los alimentos, una de las mayores amenazas para la crisis mundial

16 octubre, 2011

(Madrid, 13 de octubre de 2011) “Si los Estados permiten que personas o instituciones, a través de actividades especulativas, alteren los precios de los alimentos para su beneficio y en perjuicio de muchas personas, están favoreciendo el aumento de la crisis alimentaria en el mundo”, afirma José María Medina, portavoz de la Campaña “Derecho a la alimentación URGENTE”. La campaña ha lanzado un manifiesto para el Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el próximo domingo 16 de octubre, donde establece una serie de propuestas para frenar la especulación en el mercado de los alimentos.


En la génesis de esta crisis alimentaria se encuentran causas estructurales que vienen arrastrándose en el tiempo como resultado de una evolución asimétrica e injusta del sistema agroalimentario mundial. Estas causas no fueron abordadas en su debido momento y con la necesaria prioridad por parte de las autoridades nacionales, regionales e internacionales.

Los datos son concluyentes

El 60% de las cosechas de trigo y otros cereales están hoy bajo el control de los fondos de inversión especuladores. La ausencia de marcos regulatorios ha permitido que las inversiones en productos alimentarios se hayan disparado pasando de 35.000 millones a 300.000 millones de dólares en tan solo cinco años. Según el Parlamento Europeo, el 50% del incremento del precio de los alimentos se debe a los movimientos especulativos. Entonces, ¿por qué no se toman las medidas pertinentes?

La FAO ha elegido este año el lema “Precios de los alimentos. De la crisis a la estabilidad” para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación. La campaña considera pertinente que se aborde en profundidad este tema pero alerta de que “se ha avanzado muy poco en estos tres años desde que se inició la crisis alimentaria en 2008”.

Además de lemas, y días internacionales, son necesarias políticas

“Las operaciones financieras de carácter especulativo con materias primas alimentarias deben ser reguladas de tal forma que el derecho humano a la alimentación quede protegido y garantizado”, asegura José María Medina. “Los alimentos deben tener un estatus especial, no como una materia prima más, para prevenir no solo el fraude sino también la especulación y evitar las alteraciones bruscas de precios”, concluye el coordinador de la campaña.

En este sentido la campaña “Derecho a la alimentación. URGENTE” propone las siguientes medidas:

1. Limitaciones en los monopolios que sobre productos básicos puedan tener un inversor o un grupo de inversores.

2. Establecimiento de tasas o de algún tipo de imposición sobre los movimientos financieros especulativos, que podría tener el doble efecto de reducirlos y de generar recursos para financiación del desarrollo y la lucha contra el cambio climático.

3. Supresión de los paraísos fiscales y de los centros offshore que facilitan las inversiones especulativas y dificultan su seguimiento, dada su opacidad.

También la tierra y los agrocombustibles

Asimismo, la campaña recuerda que “no solo los alimentos son presa del mercado especulativo, también las enormes extensiones de tierra que los inversores están acaparando”. Por eso, es necesario que se establezcan moratorias sobre la compra y venta de tierras a gran escala en países en desarrollo por inversores extranjeros hasta que se adopten marcos regulatorios nacionales e internacionales que impidan que de estos contratos se deriven impactos negativos sobre los derechos humanos y el medio ambiente.

Además, las políticas de promoción de la producción de agrocombustibles deben revisarse teniendo presente su gran impacto en la seguridad alimentaria mundial. La Unión Europea debe revisar su objetivo de abastecer un 10% del combustible destinado a los transportes en 2020 con fuentes de energía renovables, ya que todo apunta a que este compromiso se cumplirá casi exclusivamente a través del uso de los agrocombustibles industriales, con un impacto negativo en la seguridad alimentaria de los países más pobres. Un dato representativo: EE UU ha dedicado 119 millones de toneladas de cereales a la producción de etanol, cantidad que puede alimentar a 350 millones de personas durante un año.

La campaña recuerda que el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de las Naciones Unidas tiene que ejercer un liderazgo político efectivo para hacer frente de forma decidida -y con el compromiso de la comunidad internacional- a las causas coyunturales y estructurales que han desencadenado la crisis alimentaria.

“Derecho a la alimentación. URGENTE”

La campaña nació en 2003 y está impulsada por Ayuda en Acción, Cáritas Española, ONGAWA, Prosalus y Acción contra el Hambre. Considera que el derecho a la alimentación es un derecho humano fundamental, base de la dignidad del ser humano, y que los Estados deben respetarlo, protegerlo y garantizarlo tanto para sus ciudadanos como para terceros. La campaña ha participado y ha dado seguimiento a los principales procesos para impulsar el derecho a la alimentación a nivel global. www.derechoalimentacion.org

Declaración de la campaña en el Día Mundial de la Alimentación en archivo adjunto

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