Suspendido “El Tren de la Fresa”

27 abril, 2011

Madrid, 26 de abril de 2011.- La Fundación de los Ferrocarriles Españoles acaba de decidir la suspensión del tradicional “Tren de la Fresa”, pocos días antes de que comenzara a funcionar y después de venir haciéndolo desde hace 26 años.



 Sorprendente decisión de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles a la que se oponen muchos colectivos

 Según algunas fuentes “es la única decisión adoptada por la Fundación para contener el déficit”

Según algunas fuentes, el motivo fundamental es contener el déficit de la citada Fundación aunque, al parecer, es la única medida que se ha adoptado para aligerar el presupuesto económico y no se han contemplado otras posibles soluciones antes de tomar una decisión que no ha gustado a ninguno de los colectivos relacionados con el ferrocarril ni, en general, a los consumidores, ya que la ocupación media del Tren de la Fresa siempre ha sido superior al 90% en sus 26 años de funcionamiento.

Asimismo, se desconoce si en la decisión de suprimir su funcionamiento han participado los patrocinadores, que son la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional.

El Tren de la Fresa, más allá de los aspectos puramente económicos, ha adquirido una indiscutible función social por ser ya un símbolo de la Comunidad de Madrid y de nuestro país que, por un lado, transmite la memoria entre generaciones de unos modos de transporte ya desaparecidos; y, por otro, representa una singular forma de ocio y cultura de la Comunidad madrileña.

Para muchas personas, su suspensión significa una ruptura difícilmente comprensible y aceptable por la sociedad madrileña.

El Tren de la Fresa es un producto turístico-cultural del Museo del Ferrocarril de Madrid, gestionado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, que fue creada por Renfe con el propósito de que gestionase el patrimonio histórico ferroviario que áquella le atribuyó. Con parte de ese material histórico ha venido explotando desde 1984 el citado Tren de la Fresa.

Un claro exponente histórico y cultural

El servicio se presta entre Madrid y Aranjuez. Recorre, por tanto, el tramo inaugurado en 1851 entre la capital y dicha población. Fue éste el segundo ferrocarril de la Península, tras el inaugurado poco antes (en 1848) entre Barcelona y Mataró. La inauguración de la nueva línea se celebró el 9 de febrero del citado año y la presentación en sociedad de tan magno acontecimiento se convirtió casi en una fiesta popular, dada la masiva asistencia de gente, con la Reina Isabel II y la plana mayor del Gobierno, con Bravo Murillo a la cabeza.

La longitud de la línea era casi de 49 kilómetros, y su trazado se conserva prácticamente íntegro. Desde que comenzó a funcionar el servicio de esta segunda línea peninsular contó con gran aceptación entre la población, fundamentalmente por el envío de los productos de la huerta ribereña a Madrid, destacando la emblemática fresa, producto por excelencia del Real Sitio que da nombre al tren.
El Proyecto del Tren de la Fresa surge por iniciativa del Ayuntamiento de Aranjuez, que con motivo de las Fiestas de la Primavera del año 1984 quiso organizar un acto especial para conmemorarlo. Por otra parte, ese mismo año de 1984 se cumplían 133 años de la inauguración de la línea Madrid-Aranjuez y el Museo del Ferrocarril abría sus puertas en la nueva sede de la antigua estación de Delicias, donde ya era posible la exhibición de material ferroviario en sus vías.

Con tal motivo, las instituciones del Ayuntamiento de Aranjuez, Renfe y el Museo del Ferrocarril se pusieron en contacto y, entre las tres, se materializó el Tren de la Fresa.

Su composición (ver Anexo), que partía de la centenaria estación de Madrid-Delicias, está formada con coches de época, concretamente de los años 20, tratándose de coches de madera con plataformas abiertas en los extremos. Además, , en sus inicios, fue remolcada por una locomotora de vapor. Por ello, es el decano de este tipo de tren en España, contribuyendo e impulsando en nuestro país la divulgación y puesta en valor de este singular patrimonio histórico.

Desde esta perspectiva, el Tren de la Fresa se ha consolidado como una de las señales de identidad básicas del Museo, pero, además, se ha convertido en una de las principales referencias culturales y turísticas de la Comunidad de Madrid, trascendiendo sus fronteras ya que es ampliamente conocido fuera de nuestro país.

El Tren de la Fresa mantenía una circulación los sábados y domingos durante sus temporadas de primavera y de otoño. Está patrocinado por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional. El billete (26 € para los adultos y 18 € para niños de 4 a 12 años) da derecho a degustar durante el viaje, que dura 50 minutos, del fresón típico y a visitar el Palacio Real, el Museo de Falúas y el Museo Taurino del Real Sitio.

Durante los 26 años que ha venido funcionando, el Tren de la Fresa nunca ha faltado a su cita. Superando todo tipo de dificultades ha transportado ya millares de viajeros, gracias a la gran aceptación que ha tenido (su índice de ocupación siempre ha sido superior al 90%). Ha hecho las delicias de pequeños y mayores, siendo el producto público por excelencia de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Anexo. Composición del Tren de la Fresa

Coches Costa. Los coches “Costa” forman la composición del Tren de la Fresa y fueron construidos para los servicios de cercanías de la Compañía MZA entre 1914 y 1930. Se fabricaron de madera porque MZA consideraba los metálicos demasiado calurosos para ser utilizados en sus líneas costeras. Estos coches, que prestaron servicio fundamentalmente en la costa catalana, están montados sobre bogies, lo que fue un gran adelanto en su época, cuando casi todos los coches de cercanías eran de dos o tres ejes.

Además, están dotados de plataformas abiertas con “balconcillo” en los extremos y cuentan con la posibilidad de intercirculación entre coches. Traían de origen freno continuo de vacío, calefacción de vapor y alumbrado de gas que posteriormente fue sustituido por alumbrado eléctrico.

Furgones J 400.000. Los coches “Costa” están separados de la locomotora por dos furgones de los años 60, uno a cada extremo. Ambos pertenecen a la serie J 400.000, su estructura es de hierro laminado con paredes de madera de conglomerado, revestidas superficialmente con un chapado metálico. El uso de este tipo de furgones respondía al Reglamento de Circulación de Renfe, según el cual un coche de madera con servicio no podía circular con viajeros inmediatamente después de la locomotora.

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