Los niños y niñas, principales víctimas de las armas explosivas en conflictos

2 Abril, 2011 0 comments

Madrid, 1 de abril de 2011. Durante la última decada, 2 millones de niños y niñas han perdido la vida como consecuencia directa de un conflicto y 6 millones han quedado seriamente heridos o afectados. Los conflictos siguen siendo una de las principales amenazas para la supervivencia de los niños y niñas: de los 10 países que poseen la mayor tasa de mortalidad de menores de 5 años, 7 padecen un conflicto armado.


• La ONG Save the Children alerta en su informe “Impacto devastador: armas explosivas e infancia” de que los niños y las niñas son los más afectados por el uso de este tipo de armamento en conflictos.

• Afganistán, Irak, Sri Lanka, Somalia, Yemen, Israel y los territorios ocupados de Palestina son los países donde el uso de armas explosivas tiene consecuencias más trágicas para los menores.

Además de acabar con sus vidas o provocar daños, el impacto de los explosivos influye en su acceso a la sanidad o a la educación, ya que muchos hospitales y escuelas quedan destruídos. Sólo en la primera mitad de 2010, el conflicto y los ataques en Afganistán dejaron fuera de la escuela a más de 400.000 niños y niñas.

Tan devastador como el daño físico es el impacto psicológico. El armamento explosivo puede causar enfermedades psicológicas a largo plazo, y por consiguiente afectar a la educación y la sociabilización de los menores, haciéndoles más vulnerables a la explotación y el abuso.

Población civil, objetivo militar

En los conflictos modernos, las muertes de civiles suponen el 90% de todas las bajas. Cada vez más, actores armados no estatales son responsables de la muerte de menores de edad, pero los niños y niñas son también particularmente vulnerables a los explosivos lanzados desde el aire y que, a pesar de responder a objetivos militares, acaban con la vida de población civil.

El Derecho Internacional Humanitario prohíbe los ataques indiscriminados y establece que se deben tomar las medidas de precaución previas para evitar daños a personas u objetivos civiles y que se deben limitar estrictamente a objetivos militares. Muchos de los conflictos actualmente abiertos como el de Libia, Afganistán, Costa de Marfil, el conflicto de Gaza o el de Yemen, representan claros ejemplos en los que la población es objetivo militar. Save the Children está profundamente preocupado por la elevada presencia de niños y niñas en las protestas de Yemen, que les pone en serio peligro y además les aparta de la escuela.

El riesgo de los niños y niñas frente a los efectos de las minas antipersonales ha descendido considerablemente como resultado del Tratado de Otawa o Convención sobre la prohibición de minas antipersonales de 1997 y la acción de las organizaciones que luchan activamente en contra de su uso. Sin embargo, cada año, las minas terrestres matan o mutilan a entre 8.000 y 10.000 menores de edad. Allí donde se tienen datos sobre la edad de las víctimas, se tiene constancia que los niños y niñas representan el 41% de las mismas. En Afganistán, la muerte de niños y niñas supone el 50% de las bajas provocadas por artillería que permanece sin explotar.

Los Estados y actores no estatales deben comprometerse a no utilizar explosivos en áreas pobladas en todos los conflictos en los que están involucrados, especialmente cuando exista la posibilidad de que dichos explosivos tengan un impacto directo o indirecto sobre las vidas de menores de edad.

Países con más impacto de armas explosivas en la infancia

Durante 2010 (antes de que estallasen las revueltas y conflictos en los países árabes del norte de África) los seis países donde los niños y las niñas fueron más amenazados por el uso de las armas explosivas son:

Afganistán: Durante los cuatro primeros meses de 2010, fueron registrados 106 ataques sobre escuelas y durante la primera mitad del año cerca de 400.000 niños se quedaron sin clases por el desarrollo del conflicto, las amenazas y los ataques. Las escuelas que han sufrido ataques pueden permanecer cerradas durante años.

Territorios Ocupados Palestinos:Los niños fueron casi un tercio de los civiles asesinados durante la operación Plomo Fundido que finalizó el 18 de enero de 2009 después de 23 días de bombardeos aéreos y operaciones terrestres en Gaza por parte del ejército israelí. En 2010 continuó el uso en armas explosivas particularmente en la zona de búnkeres que hace frontera con Israel así como en la zona costera, causando daños a niños.

Pakistán: En 2009 el ejército pakistaní emprendió un ataque con bombardeos de artillería en la provincia de Khyber Pakhtoonkhwa para expulsar a la insurgencia asociada a los talibán. Según el Instituto para los Estudios de la Paz de Pakistán, 3.021 personas fueron asesinadas y 7.334 (la mayoría civiles) fueron damnificados por el creciente uso de artefactos caseros. Se calcula que los civiles alcanzan el 30 por ciento de las muertes por los ataques aéreos de los aviones no tripulados estadounidenses.

Somalia: Las armas explosivas son ampliamente utilizadas por ambos bandos del conflicto entre el Gobierno Federal de Transición (apoyado por tropas de la Unión Africana) y los grupos insurgentes. La intensificación del conflicto desde mediados de febrero hasta finales de abril de 2010 dejó un millar de muertos, la mayoría de los cuales fueron civiles atrapados entre los bombardeos de ambos. En un hospital de Médicos sin Fronteras, mujeres y menores de 14 años supusieron el 38 por ciento de los atendidos por heridas de guerra, el 64 por ciento de los cuales tenía severos daños.

Sri Lanka: En mayo de 2009 se vio el final de la ofensiva del las fuerzas del Gobierno contra los Tigres de liberación de Tamil Eelam. Armas explosivas, especialmente morteros, mataron a un gran número de civiles, incluidos niños.

Yemen: En agosto de 2009, el gobierno relanzó una ofensiva contra los insurgentes del norte del país. Artillería, aviones no tripulados y bombas de fabricación casera asesinaron a 189 niños y causaron daños a 155. El 71% de estos heridos fueron debidos a enfrentamientos directos entre ambos bandos en zonas pobladas.

¿De qué estamos hablando?

Armas explosivas: Armas que causan heridas, muerte o daños proyectando cargas explosivas y de fragmentación por la detonación de artefactos explosivos. Incluyen proyectiles de artillería, bombas aéreas, granadas, minas antipersonales, morteros, misiles y dispositivos explosivos caseros tales como coches bombas y bombas suicidas, entre otros.

Área poblada: Ciudad, población o aldea. Puede ser cualquier otra área que contenga una concentración similar de población u objetivos civiles como áreas residenciales, mercados, terminales de bus, aeropuertos, carreteras concurridas o campos de refugiados.

www.savethechildren.es

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