28 de junio: Amnistía Internacional participa en las marchas del Día Internacional del Orgullo LGBT

27 junio, 2010

Madrid.- El pasado 17 de mayo, la policía turca detenía en Ankara un coche en el que viajaban cuatro personas. Sin más explicaciones, los ocupantes fueron agredidos por la policía que les golpeó con porras y les arrestó acusándoles de “resistirse a un funcionario del estado”. Amnistía Internacional considera que el único delito que habían cometido era ser activistas transgénero de la organización Pink Life, que trabaja por los derechos de personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero (LGBT) en Turquía.


Amnistía Internacional pide a Turquía que garantice los derechos de las personas transgénero en www.actuaconamnistia.org

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Orgullo LGBT, Amnistía Internacional (AI) quiere este año llamar la atención sobre la situación que viven las personas transgénero en muchos lugares del mundo, un colectivo especialmente vulnerable a sufrir graves violaciones de derechos humanos únicamente por su orientación sexual o su identidad de género. Tanto es así, que en algunos países peligra incluso su vida sin que las autoridades hagan nada por garantizar su seguridad. Por ejemplo, en Honduras, durante 2009, ha aumentado vertiginosamente el número de homicidios de mujeres transgénero, pero no hay constancia de que se hayan iniciado investigaciones sobre estos crímenes. También en Turquía, cinco mujeres transgénero fueron asesinadas en el último año, y sólo en un caso se dictó sentencia condenatoria.

Amnistía Internacional hace un llamamiento este año a los Gobiernos de todo el mundo para que protejan, promuevan y garanticen los derechos de las personas transgénero. Deben poder decidir libremente revelar su orientación sexual y tener derecho a que exista la posibilidad de modificar su nombre y sexo en todos los documentos relevantes para su vida diaria. Además, las personas transgénero no debieran ver limitado su libre movimiento o entrada a cualquier país, y no es aceptable ninguna restricción en el acceso a los servicios de salud, basándose en motivos de orientación sexual o identidad de género.

En este contexto, Amnistía Internacional lanza una ciberacción a través de la web www.actuaconamnistia.org para pedir a Turquía que responda ante los abusos sufridos por los activistas transgénero de Pink Life en mayo. Se recogerán firmas dirigidas al Gobierno turco para que se lleve a cabo una investigación imparcial sobre los malos tratos recibidos por estas personas, con el fin de hacer justicia, establecer responsabilidades, y dar un mensaje claro a la sociedad de tolerancia cero con los actos discriminatorios contra ciudadanos y ciudadanas turcas por motivos de orientación sexual o identidad de género.

Por una Europa sin discriminación

A pesar de los avances de las últimas décadas, lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero continúan sufriendo discriminación en algunos lugares de Europa, tanto en la ley como en la práctica. Pese a que en numerosos ámbitos existe la prohibición formal de la discriminación por razón de la orientación sexual, varios Estados continúan negándose a reconocer legalmente las relaciones entre personas del mismo sexo y a concederles derechos igualitarios.

En Lituania, en marzo de 2010 entraba en vigor una ley que contiene aspectos preocupantes al prohibir la información pública dirigida a los menores sobre todo tipo de relaciones sexuales, y prohíbe la promoción de cualquier modelo de familia que no esté incluido en la constitución lituana.

En algunos países de la Unión Europea como Irlanda, los profesionales de la salud pueden negarse a compartir información médica cuando la pareja del paciente es del mismo sexo que el paciente, incluso con su aprobación, o denegar los derechos de visita a sus parejas homosexuales.

Amnistía Internacional considera positiva la resolución de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en la que se condenan las diversas formas de discriminación que sufren las personas LGBT. Sin embargo, es todavía necesario que los Estados miembro adopten medidas concretas para garantizar los derechos del colectivo LGBT, poniendo en marcha legislación anti discriminatoria, y asegurando mecanismos judiciales y estructuras nacionales de derechos humanos que ofrezcan igualdad efectiva para poner fin a la impunidad de quienes violan los derechos de las personas LGBT.

En este sentido, Amnistía Internacional sigue trabajando para que el Consejo de la Unión Europea apruebe la nueva Directiva contra la Discriminación, que prohíbe la discriminación por motivos de religión y creencias, discapacidad, edad y orientación sexual en áreas como la seguridad social, la atención de la salud, la educación y la vivienda. Ante la clara homofobia institucional existente en algunos países del este de Europa, la Directiva contra la Discriminación debe considerar los derechos humanos de las personas LGBT como un objetivo prioritario. Esta directiva debe ser aprobada por unanimidad por todos los Estados miembros, y AI sigue presionando al Gobierno alemán para que vote a favor y deje de obstaculizar esta herramienta que sería de gran utilidad para combatir la discriminación y ofrecer protección a los colectivos más vulnerables.

Persecución y discriminación en todo el mundo

Muchos países convierten amar en un delito y donde no es delito se puede convertir en un estigma social que fomenta el hostigamiento, persecución e incluso la muerte.

Las sanciones que se imponen por motivos de orientación o identidad sexual son muy variadas. Irán, Afganistán, Arabia Saudí, Mauritania, Sudán, Pakistán, Yemen y los estados del norte de Nigeria castigan la homosexualidad con la muerte. Uganda, Guyana, Bangladesh, Singapur, Maldivas, Bután o Nepal con cadena perpetua. En Malawi, dos personas fueron detenidas en diciembre de 2009 acusadas de “prácticas indecentes entre varones” y condenadas a 14 años de prisión, aunque posteriormente fueron absueltas por un indulto presidencial. En Indonesia, una nueva ley permite castigar hasta con 100 golpes de vara la homosexualidad. En Jamaica se sigue castigando la sodomía con penas de hasta 10 años de cárcel. AI considera “presos de conciencia” a las personas encarceladas por motivo de su orientación o identidad sexual y exige su liberación inmediata e incondicional.

En otros lugares la homosexualidad no está penada legalmente, pero gobernantes, políticos, religiosos y medios de comunicación alientan la violencia contra estas personas con su discurso homofóbico, fomentando un clima de intolerancia y discriminación contra lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero. Robert Mugabe, presidente de Zimbabue, opinaba públicamente que los homosexuales son «peores que cerdos y perros». Algunos cargos políticos en Lituania, Letonia, Bulgaria o Polonia también hablan en términos inequívocamente homófobos o se oponen públicamente a la celebración de actos contra la discriminación y en apoyo a la igualdad de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Un diputado polaco afirmaba públicamente que «si los desviados comienzan a manifestarse, habrá que aporrearlos». Y en la Federación Rusa se hostiga a organizaciones LGBT por considerar que tienen como objetivo «reducir la población de la Federación Rusa».

AI en las marchas del Orgullo LGBT

Un año más, la Sección española de Amnistía Internacional se suma a la movilización del próximo sábado 3 de julio, en conmemoración del Día del Orgullo Gay y Lésbico de Madrid a favor de los derechos humanos y libertades de las personas homosexuales, bisexuales y transgénero. Además, activistas de la organización saldrán a la calle apoyando las manifestaciones que recorrerán, entre otras, las ciudades de Pamplona, León, Sevilla, Donosti, Castellón, Valencia o Toledo.

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