Salisachs, y el tenedor político

12 enero, 2009

“Esto es algo que ocurre con demasiada frecuencia, este y no otro es el verdadero peligro de un hombre público”
Y hace una gran metáfora en labios nuevamente de Fuentes: “Es como si diéramos de comer a un tenedor, cuando es el tenedor quien ha de llevarnos la comida a la boca”


¿Cómo saber que hay en la mente de un político, si su afán por el poder, o su vocación por servir a los ciudadanos? La respuesta nos la da el tiempo.

En la página. 313 de la novela “La Gangrena” de Mercedes Salisachs – Premio Planeta 1975-, esta autora nos hace en quince líneas un análisis de lo que es la ambición del poder político.

Un protagonista de la misma Justo Fuentes estaba llamado a regir los destinos de España en 1960, a pesar de la existencia de Franco. La autora a pesar de vivir el dictador cuando publicó la novela dice: “No hay mayor opresor que aquél que vive oprimido por su afán de poder”
Pone en los labios de Fuentes lo siguiente: “Hitler había sido en sus principios un hombre honesto, empeñado en estar al servicio de la política, pero no del pueblo”
“Esto es algo que ocurre con demasiada frecuencia, este y no otro es el verdadero peligro de un hombre público”
Y hace una gran metáfora en labios nuevamente de Fuentes: “Es como si diéramos de comer a un tenedor, cuando es el tenedor quien ha de llevarnos la comida a la boca”

Ya no existen ni Hitler ni Franco, pero existe demasiado afán por el poder y eso es peligroso. En España hay crisis, parados, y por ende, empiezan a existir necesidades básicas entre nuestros vecinos.
Mientras las administraciones de todos los colores derrochan dinero público (véase la cabalgata de Madrid con un costo de un millón de Euros) y engordando a sus tenedores más que a esas necesidades de sus ciudadanos.
Entenderíamos mejor esta metáfora si convertimos al tenedor en cocinero- político (tenedor viene de tener presupuesto) y la comida es el bienestar ciudadano.
El cocinero debe de comer una ración razonable, pero trabaja para servirnos a los que pagamos su menú…
Está para servirnos, y nosotros, para pagar, pero beneficiarnos de su servicio.

Pero tanto en dictadura como en democracias, en imperios con césares o con repúblicas, siempre el paro y las necesidades básicas se hallan y se han hallado en las despensas de los proletarios de siempre.
Que una cosa es ser proletario y otra su representante.
En España siempre hemos vivido entre “El Cara al Sol con la camisa nueva” y “La Internacional” “Arriba parias de la tierra, en pie famélica legión”

Y ahí está nuestra condena, unos y otros tenedores nos “hielan el corazón” como predijo Machado.
Una sociedad y un político bien nutridos no luchan, y una sociedad y un político famélicos no pueden luchar.

Busquemos el término medio, no el centro político, busquemos la austeridad y el ejemplo.
Porque con algunos tenedores, mejor sería comer con las manos.

Leganés, 10 de enero de 2009

José Manuel García García (JOSMAN)

No hay comentarios hasta ahora

Saltar a una CONVERSACIÓN

Sin comentarios

Puedes ser el primero en iniciar una conversación.

Deja un comentario