Se hace saber

17 diciembre, 2008

A todos: ha muerto un amigo, uno de los nuestros, Nicolás, Nicolás Valencia, Nicolás Valencia Redondo, ha muerto porque ha querido.


A todos: ha muerto un amigo, uno de los nuestros, Nicolás, Nicolás Valencia, Nicolás Valencia Redondo, ha muerto porque ha querido. Iba a despedirse de todos pero había perdido el móvil. Y a los que llamó no estabais en casa. Le dolía mucho todo esto, hasta el extremo de no soportarlo. Su última manía era no molestar. Los amigos que nos vimos anoche, ante su cenicero, nos conjuramos para que no se nos muera de repente. Queremos recordarle. La familia lo enterrará mañana, en Leganés, por la mañana, podéis asistir, y esta tarde podréis verlo en el tanatorio del cementerio viejo, los que queráis. Yo estoy cabreado, no sé vosotros. Se me ha fugado un tipo que veía cuatro veces más cosas que yo, Nicolás era mis ojos en los ángulos muertos. Pero lo que más me cabrea es que no nos soportara, que le hiciéramos sufrir tanto. No sabemos vivir si Nico no podía vivir entre nosotros.
Se saluda a todos y perdón por las molestias en nombre de Nicolás, que de verdad que no quería molestar.

Andrés


(lo escribió Paco Ruiz ahora mismo, Andrés)

In memorian

BIOGRAFÍA EN PRESENTE

Mudos los árboles,

rogué un límite a todo aquello

que turbaba mis días,

te exigí un equilibrio en las imágenes.

El lugar del equilibrio lo ocupó una niebla

tan llena de silencio y llagas

difíciles de sanar

que, insinuado el bosque, me adentré sin más.

Temeroso de no encontrar la salida

giré la espalda, viré la vista y

fue como con un gajo de limón

que brotó la lágrima perdida.

Oscuro se oye el coro,

estéril mi cordura,

ya jamás negaré lo que es mío

pues locos sois vosotros, nuevos muertos de oro.

No hay comentarios hasta ahora

Saltar a una CONVERSACIÓN

Sin comentarios

Puedes ser el primero en iniciar una conversación.

Deja un comentario