El Alcalde despierta la ira de muchos vecinos

30 agosto, 2008

Usted Sr. Alcalde, parece un salmón nadando contra corriente de los vecinos, y como dicen unos versos míos, cual caballo de Atila pone cárcel nocturna a la hierba y a la naturaleza, con la excusa de protegerla, acabará queriendo poner rejas a la ciudad de la que usted dice. ¡Leganés, ciudad abierta!


Es una barbaridad cercar con rejas el parque de “La Chopera”, no conozco a los jóvenes de La Gotera, pero están cargados de razón, y el gobierno local y la oposición navegan por los mares de la sinrazón.
Poner rejas a los parques -salvo en el museo al aire libre- solo puede tener dos lecturas, una demasiado peligrosa es la de cercándolo y cerrándolo es como protegerlos, y presuntamente llamándonos sin hacerlo vándalos a los ciudadanos, y la otra es esa, manía trasnochada de mente obtusas de no entender ese derecho íntimo y no legislado de que los jóvenes enamorados busquen un rincón bajo la sombra de los chopos, donde penetra un tímido rayo de luna, para buscar el íntimo placer de la vida,
porque nuestra juventud no tiene los sueldos de los políticos, ni sus viviendas, ni sus coches, para ese arrullo del que todos gozamos y seguimos gozando de un simple beso en la clandestinidad de un rincón solitario.

Esto y “el botellón”, el cual apoyo, a pesar de ser abstemio, porque jóvenes y viejos tenemos el derecho legítimo de beber y comer en los parques públicos, siempre que después utilicemos las papeles para depositar envases y residuos.
Ya está bien de engordar a los empresarios de los bares de copas.
Usted Sr. Alcalde nos lo está enrejando y cerrando, y no podemos derribar sus rejas porque sería una falta o delito, según la cuantía de lo destrozado, pero el no poder hacerlo nos llena de ira a muchos contra usted.
Usted y sus proyectos… y las AA.VV. de las que soy socio, hasta hoy guardan un silencio sospechoso que, les restregaremos en las narices iniciando el próximo curso asociativo los próximos días.

Usted Sr. Alcalde, parece un salmón nadando contra corriente de los vecinos, y como dicen unos versos míos, cual caballo de Atila pone cárcel nocturna a la hierba y a la naturaleza, con la excusa de protegerla, acabará queriendo poner rejas a la ciudad de la que usted dice. ¡Leganés, ciudad abierta!

Quien pone rejas a los parques, quisiera poner al hombre
una cárcel de silencios, porque el vecino sin quererlo
forma parte de la naturaleza,- es Montoya- un corpúsculo de ella.

No cerquéis los parques nuestros, enrejar vuestras miserias,
vuestros sueldos tan copiosos, vuestros escaños de cuero,
la mala idea y la mala hostia de consistorio vivo-muerto.
Donde se enrejan los chopos, que es enrejar la vida.
¿No te das cuenta Montoya que despiertas muchas iras?
Pon rejas a la ciudad: ¡Leganés ciudad abierta…!
Como el águila romana devoras, no picoteas,
donde pisas como Atila, encarcelas nuestra hierba.

Leganés, 29 de agosto de 2008

José Manuel García García (JOSMAN)

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