A oscuras y en la cárcel

10 mayo, 2008

En fin, Sr. Montoya, decimos los poetas amateur y los que presumimos de progresistas, que, mientras exista un ciudadano sin libertad, no existe libertad en una ciudad o en una nación, mientras exista un vecino encarcelado, sin poder abrir sus ventanas por un problema urbano, es que la política y los políticos juegan a otras cosas de más sustancia.


El aparcamiento en superficie en la entrada a Leganés, frente al Parque de La Chopera y entre la carretera y la Avenida de la Mancha, el citado aparcamiento lleva 6 meses sin luz, entendemos que podría ser por las obras del puente por el que pasa el tren de cercanías, pero creo que existe una desidia por parte del ayuntamiento, hemos condenado como ciudad, a los vecinos de esa zona a una oscuridad permanente que invita a pensar en la inseguridad de quienes allí estacionan.

El Ayuntamiento hace peregrina a los vecinos en busca de una respuesta y una solución pero el alcalde y sus concejales están en otras cosas más suntuosas, entre ellas la Fundación para el Deporte y las fotografías propagandísticas el la revista “La Plaza” que hoy más que nunca es el BOPAM (Boletín Propagandístico del Alcalde Montoya).
Que ya sueña con una Televisión local (municipal) que le convierta en una Belén Esteban con pasarela diaria de acontecimientos diversos.
Mientras en la Avenida de la Mancha núm. 44, dos pisos bajos, construidos hace 35 años, se les levantó con posterioridad, en el reinado de Ráez, la carretera por encima de los vierteaguas de las ventanas y pasaron de ser bajos a ser semisótanos gracias al urbanismo encabezonado de pasados y siniestros gobernantes.
Estos vecinos, tienen a dos metros y medio de sus ventanas el aparcamiento de la Avenida de la Mancha, repito núm. 44, y tienen que tener las ventanas cerradas a cal y canto para evitar los humos de los vehículos que arrancan a esa pequeña distancia de sus ventanas de salones y dormitorios.
El Alcalde que tanto pasea en bicicleta por la ciudad, deporte sano, que recomiendo, tras trasladarse el citado lugar podría ordenar la colocación de placas de prohibición de aparcar en dicha acera que da a estas 4 ventanas menos de 10 metros, y colocar bolardos, para así contaminar menos a estas dos familias y evitarles esa cárcel, porque vivir con vehículos en la cabecera de la cama, es una cárcel día tras día, año tras año. Y por si fuera poco la oscuridad permanente y sin respuesta municipal a la oscuridad del estacionamiento o aparcamiento.

En fin, Sr. Montoya, decimos los poetas amateur y los que presumimos de progresistas, que, mientras exista un ciudadano sin libertad, no existe libertad en una ciudad o en una nación, mientras exista un vecino encarcelado, sin poder abrir sus ventanas por un problema urbano, es que la política y los políticos juegan a otras cosas de más sustancia.

Pero los vecinos debemos de exigir a nuestros políticos, que hay momentos para el jamón (Fundaciones, esculturas) y momentos para la mortadela del vecino que se nos intoxica de humos si abre sus ventanas y sólo tiene el horizonte de unas ruedas automovilistas ante sus ojos.
Es simple la solución, ponga atrabajar a los electricistas, den luz al aparcamiento ¡que ya está bien seis meses! Y baje Sr. Montoya a la Avenida de la mancha 44, verá que ni exagero ni miento, y por si fuera poco esa zona es la más perjudicada en enfermedades mortales presumiblemente por las antes.
Y es que al vecino pobre, todo se le vuelve pulgas, cárceles, cánceres y una administración que parece torear a los vecinos.

Leganés, 10 de mayo de 2008

José Manuel García García (JOSMAN)

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