Montoya, y elpoder de la impotencia

6 abril, 2008

No hay adversario pequeño, y lo que es pequeño puede crecer, y me temo que crecerá ULEG, porque sigue picoteando semana a semana y sacando comunicados de prensa que le hacen estar en el candelero y en los ojos de muchos leganenses, mientras IU se adormece en una reflexión que le mantiene en un efecto invernadero como el oso astur.


Nuestro alcalde tiene la costumbre de no valorar a sus adversarios políticos cuando éstos pertenecen a una formación política con poca representación, como es el caso de ULEG, no debe de olvidar que, como decía Fernando Pessoa: “Uno es del tamaño de lo que ve…“el tamaño de los hombres que ve a su alrededor en los Plenos Carlos Delgado, parece que no es su tamaño, pero lo es, porque está en ese “fregao”. Montoya lo ve menor, pero la picnodisostosis política que sufre el concejal de ULEG, se le puede curar con 10.000 votos más, ese es el único medicamento para ser necesaria su formación política en las próximas elecciones municipales.
Para entonces, la opinión y la visualización de Montoya puede ser distinta, máxime si IU, sigue irremediablemente a la baja.
ULEG, puede ser un partido bisagra entre PS y PP, y podría abandonar el tamaño de Toulouse-Lautrec, Pintor neoimpresionista francés (1864-1901) para alcanzar el de Raúl Calle en la actualidad.

No hay adversario pequeño, y lo que es pequeño puede crecer, y me temo que crecerá ULEG, porque sigue picoteando semana a semana y sacando comunicados de prensa que le hacen estar en el candelero y en los ojos de muchos leganenses, mientras IU se adormece en una reflexión que le mantiene en un efecto invernadero como el oso astur.

IU, debe se salir de ese letargo, a pesar de los buenos propósitos y mejor trabajo de Alarico Rubio y José Castejón Huete, que parecen caminar por la senda que nos agrada a los vecinos, se dejan ver, sentir y sentimos que sienten, y eso es ya bastante en los tiempos que corren.
Permitirme reflejar por si algún lector no lo recuerda quien era el pintor francés y una pequeña nota de su biografía a continuación, y observaremos que, el verdadero poder del hombre y su verdadero tamaño lo podemos observar en Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Monfa, que, según sabemos por su biografía: “Su infancia fue feliz hasta que como consecuencia de la consanguinidad de sus padres, Toulouse-Lautrec padeció una enfermedad que afectaba al desarrollo de los huesos llamada picnodisostosis y que se le empezó a manifestar en 1874. Su constitución ósea era débil y entre mayo de 1878 y agosto de 1879 sufrió dos fracturas en los fémures de ambas piernas que le impidieron crecer más, alcanzando una altura de 1’52 m. Se le intentó curar mediante descargas eléctricas y poniendo gran cantidad de plomo en sus pies. Tenía grandes problemas con el alcohol, llegando a mezclar champagne, coñac y absenta en una misma copa y varias veces, lo que muchas veces derivaba en locura. Además contrajo la sífilis”
En el título de esta opinión no me refiero a la impotencia sexual, sino a la del hombre impotente de realizar ciertos trabajos físicos, pero su grandeza está en su intelectualidad.

Yo no voy hablar de la capacidad intelectual de Carlos Delgado, pero sí debo de reflexionar o meditar sobre su posibilidad de crecer, y del poder que mañana puede tener esta impotencia actual provocada por la acción numérica de votos.

Una vez más prevengo a Montoya, Carlos Delgado, crecerá con ULEG, esta formación de la que ignoro su ideología, está cogiendo cuerpo entre la sociedad leganense y lo que hoy puede ser un corpúsculo social, puede ser una llave necesaria para abrir un gobierno futuro.
ULEG, debe asomarse a esa izquierda desangelada, definir si ideario, lanzar claros mensajes, y crecerá, si no lo hace así, será como Toulouse-Lautrec, un pintor grande, pero víctima de una alegría achampanada, que nunca es una alegría vitalista.

Leganés, 5 de abril de 2008
José Manuel García García (JOSMAN)

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