PSOE e IU acuerdan una moción de censura para desbancar a Guadalupe Bragado de la alcaldía

27 junio, 2007

A Guadalupe Bragado, alcaldesa popular de Leganés, le quedan 10 días de mandato. PSOE e IU firmaron ayer por la tarde un documento en el que acuerdan un programa para un Gobierno de izquierdas, menos de dos semanas después de que tres votos en blanco de la coalición dieran al PP la alcaldía de la quinta ciudad más poblada de la región (187.471 habitantes).


Pero Leganés volverá al cinturón rojo, porque el pacto alcanzado ayer lleva aparejado presentar ante el registro municipal -antes de las diez de la mañana de hoy- una moción de censura firmada por PSOE e IU contra el gobierno que encabeza Bragado.

Fuentes socialistas explicaron que el pleno municipal que desbancará al PP de la alcaldía se celebrará el próximo 7 de julio, porque hay 10 días de plazo hasta la convocatoria. En las elecciones del pasado 27 de mayo, el reparto de concejales dejó 12 para el PP, 11 para el PSOE, 3 para IU y 1 para el partido independiente Unión por Leganés. Por eso, el acuerdo de la izquierda le permite contar con una mayoría de 14 ediles que aprobarán cualquier propuesta que lleven conjuntamente al pleno. La primera fue el pasado lunes en contra de la supresión de la ecotasa, la siguiente será la moción de censura.

El documento firmado ayer también incluye un reparto de las áreas de Gobierno. Al frente de la alcaldía sitúa al portavoz socialista leganense, el ex diputado regional Rafael Gómez Montoya, y adjudica al equipo de Gobierno cuatro tenientes de alcalde. El primero será el portavoz de IU en Leganés, Raúl Calle. La coalición de izquierdas también nombrará al cuarto teniente, mientras que los socialistas se quedarán con los otros dos cargos. Todos ellos formarán parte de la Junta de Gobierno que dirigirá la política municipal.

De las 16 concejalías diseñadas en el acuerdo de programa pactado ayer, tres serán para IU. Se trata de las áreas de Urbanismo, Cultura y Festejos e Infancia y Educación. Los socialistas asumen el resto de carteras: Suelo y Vivienda, Movilidad, Aparcamiento y Transportes, Medio Ambiente, Salud, Deportes, Seguridad Ciudadana, Empleo, Mayores, Discapacitados, Igualdad, Juventud y Participación Ciudadana.

El reparto de concejalías implica volver al punto de partida de la negociación que mantuvieron IU y PSOE hasta la tarde del pasado 16 de junio, cuando a las ocho de la tarde comenzó el pleno para la formación del Ayuntamiento de Leganés, que dejó fuera del gobierno a la izquierda. En una entrevista publicada el pasado 18 de junio, dos días después de la pérdida de la alcaldía, Gómez Montoya explicó lo que había ofrecido a la coalición para contar con su voto favorable: “La Delegación de Urbanismo, que es lo que pedía IU. Además, Educación, Cultura y primera y cuarta tenencias de Alcaldía”. Es decir, las mismas carteras que finalmente han pactado ambas formaciones políticas.

Sin embargo, el mismo acuerdo no sirvió el 16 de junio. Esa tarde, se llegó al pleno sin pacto. Los socialistas, y Gómez Montoya el primero, no se esperaban que los tres concejales de IU fueran a votar en blanco. Tampoco entendieron las explicaciones que daba el portavoz de IU, Raúl Calle, que achacó la falta de acuerdo a que los socialistas no estaban dispuestos a ceder la Concejalía de Deportes. El mismo día de la votación, en la que los tres ediles de IU fueron abucheados por el público que asistía al pleno, Calle llegó a asegurar que el acuerdo con el PSOE no incluía “programas concretos” para los ciudadanos.

En realidad, más que la voluntad de los concejales leganenses de IU -Calle, Alarico Rubio y José Castejón-, lo que ha pesado en el cambio de postura ha sido la intervención de las direcciones regional y federal de la coalición para reconducir la situación. “Lo básico era no ceder a la derecha. Cualquier cosa antes que eso”, aseguró un día después de la votación Montserrat Muñoz, ex alcaldesa de San Fernando de Henares y ahora dirigente nacional de IU. Había sido ella precisamente la encargada de firmar en nombre de la coalición con Álvaro Cuesta, secretario de Política Municipal del PSOE, el pacto a escala nacional para desbancar a la derecha de los ayuntamientos de todo el país. Su palabra se había restañado y por eso dio a sus ediles un plazo de 48 horas para cambiar el rumbo bajo amenaza de ser expulsados de la coalición. Luego llegaría el intercambio de misivas, a finales de la semana pasada, entre Cristina Narbona, la presidenta de la comisión gestora que dirige el Partido Socialista de Madrid (PSM) hasta el congreso extraordinario de finales de julio y el coordinador general de IU en Madrid, Fernando Marín,

para tratar de fijar una reunión conjunta en la que buscar soluciones a la crisis abierta en Leganés.

Mientras tanto, la alcaldesa Bragado ponía piedras a los rumores de moción de censura. “Los ciudadanos no entenderían que me censuraran cuando ni siquiera se ha dado posibilidad a una gestión”, afirmó el pasado 21 de junio tras anunciar que asumía la Concejalía de Seguridad.

Y desde todos los sectores llegaban interpretaciones dispares de lo sucedido en Leganés: había quienes hablaban de intereses urbanísticos, otros de problemas internos de IU de Leganés, los mismos conflictos, pero en la agrupación local socialista, e incluso quien vio la intervención de la mano de Esperanza Aguirre.

Pero la negociación entre IU y PSOE siguió adelante. La gestora socialista dio su visto bueno a la moción de censura en una reunión celebrada el lunes. En la tarde de ayer las firmas de las dos formaciones cerraban la crisis.

La regidora no logró apuntarse el fin de la ‘ecotasa’
Guadalupe Bragado, alcaldesa de Leganés, quiso sacar pecho aprobando una medida demandada por los vecinos de Leganés que además era la principal propuesta de su programa electoral: suprimir la tasa de basura. Este impuesto, conocido como la ecotasa, grava a cada hogar leganense con entre 6 y 20 euros anuales por eliminar las basuras.

Por la vía de urgencia, Bragado convocó un pleno extraordinario que tenía como único punto derogar el polémico impuesto. Pero el equipo de gobierno del PP (12 ediles) no consiguió su objetivo. Pese a que consiguió el apoyo del edil independiente de Unión por Leganés, el imprevisto acuerdo entre el PSOE (11 concejales) e IU (tres) consiguió tumbar la propuesta. Fue el primer gesto de que el acuerdo entre las dos formaciones de izquierdas para una moción de censura estaba cerca. “Están más preocupados en estudiar una moción de censura que en defender los intereses de los vecinos”, manifestó Bragado al salir del pleno.

Pero el trasfondo político era más complicado. Ninguna de las dos formaciones quería darle a Bragado la satisfacción de ser recordada como la responsable de suprimir el contestado tributo. “No había lugar a la urgencia” en el pleno, manifestó entonces el portavoz socialista, Rafael Gómez Montoya, que recordó que la tasa no se cobrará hasta el próximo año. “Es una operación de cara a la galería, con precipitación y soberbia”, añadió el edil sobre la propuesta del PP, que se había hecho sin enviar a la oposición los informes de la Intervención General.

Porque la ecotasa se suprimirá, pero el tiempo lo marcará el futuro gobierno. En el proceso de negociación de la moción de censura también se ha incluido la estrategia frente a la ecotasa, que contempla tratar el asunto en el pleno monográfico de Presupuestos de octubre.

CONCEJALÍAS DEL FUTURO GOBIERNO DE PSOE E IU EN LEGANÉS

 Aparcamiento y Transportes (PS)

 Cultura y Festejos (IU)

 Deportes (PS)

 Discapacitados (PS)

 Educación (IU)

 Empleo (PS)

 Igualdad (PS)

 Juventud (PS)

 Mayores (PS)

 Medio Ambiente (PS)

 Movilidad (PS)

 Participación Ciudadana (PS)

 Salud (PS)

 Seguridad (PS)

 Suelo y Vivienda (PS)

 Urbanismo (IU)

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