Todo preparado para ver mañana sábado 17 a Fatboy Slim en La Cubierta de Leganés

16 Septiembre, 2005 0 comments

La verbena electrónica de Fatboy Slim y seis Djs convertirán La Cubierta de Leganés en una inmensa pista de baile. Una marca de cervezas pone la pasta y la pista. Y media docena de discjockeys, los platos y la música. Es el Carlsberg World Festival. Once horas para dar vueltas y no parar.


Muchos bostezaron con su último disco, «Palookaville» (2004), donde abandonaba los «big beats» (ritmos brutos y contagiosos) en favor de registros más calmados. Pero Norman Cook, alias Fatboy Slim, sigue siendo sinónimo de fiesta. Que su último disco fuese un bache no tiene por qué amargar la noche a nadie. «Ese álbum no es de club, más bien servía para una barbacoa», explicaba a sus detractores.

Sus cuatro discos anteriores y la potencia de sus pinchadas han consagrado a este artista voraz. Sobre todo, arrasó con «You’ve come a long way, baby», lleno de singles dinamiteros. Su carrera comenzó en las antípodas de todo esto, como parte de los delicados The Housemartins. Al igual que Orbital, The Chemichal Brothers o Prodigy, Cook es responsable de haber atraído al público pop y rock a la electrónica.

Prueba de su poder de atracción es el éxito de sus sesiones en la playa de su ciudad: Brighton (Inglaterra). «Allí hice mi primera gran fiesta . Era gratis y sentía el amor de la gente. Nunca he experimentado tanto amor como ante esas 65.000 personas. En la segunda fiesta aquella gente invitó a sus amigos y llegaron 250.000. Se acabó todo el alcohol de la ciudad». La receta de su éxito: eclecticismo radical, amplia cultura pop y olfato para incendiar la pista. La última vez que pinchó en España fue otro exitazo: la inauguración del Creamfields Andalucía en 2004.

Viene acompañado de varios discjockeys de nivel. El primero, Green Velvet (20:30 horas), un ingeniero químico de Illinois (EE UU) que acabó atrapado por la escena house de Chicago. Curtis Jones, alías Cajmere, usaba el sinónimo de Green Velvet (terciopelo verde) para pinchar y editar canciones instrumentales. Poco a poco, este «alter ego» se hizo más famoso que el personaje principal. Sus señas de identidad son la elegancia y el sentido del humor, presente en esa cresta verde, en su frecuente sonrisa y en piezas como «Answering Machine».

La Cubierta de Leganés alojará nada menos que once horas seguidas de fiesta. Más platos fuertes: el canadiense Tiga (03:00), otro DJ que apuesta por el eclecticismo con un punto petardo: en su página web, donde aparece travestido de Jackie Kennedy, confiesa su devoción -entre otros- por artistas tan diversos como el rapero Nelly, la mutante M.I.A, los juguetones Daft Punk, el hipercomercial Justin Timberlake o el arrollador Vitalic. Caramelos pop con veneno «electro» para seducir y sacudir la pista.

Ojo también con este nombre: David Guetta (1:30), «pincha» francés que afirma que sólo hace buena música cuando se divierte. Su pieza «Just for one day», basada en el «Heroes» de David Bowie, fue su primer exitazo. También triunfó con sus fiestas ibicencas «Fuck me I’m famous» (soy famoso, acuéstate conmigo).

“COLLAGES SONOROS”

Por su parte, los británicos Layo & Bushwacka (22:00) forjaron su reputación como responsables de The End. Con la variedad por bandera, se han hecho un nombre en la escena europea y han remezclado a artistas tan distintos como Orbital, Bebel Gilberto, o Sly & The Family Stone. El cierre corre a cargo de los belgas 2Many DJs, reyes del «bootleg» (construir una canción a base de fragmentos de otras).

En su primer álbum, demostraron ser maestros en el arte de mezclar trozos de artistas tan antagónicos como Iggy Pop, Destiny’s Child, The Velvet Underground y Dolly Parton. Cuando se dedican a eso, suenan festivos y febriles, aunque últimamente tiran de instrumentales propios (algo simplones) metiendo cada mucho rato un estribillos clásico como «Rock the Casbah» (The Clash) o «Personal Jesus» (Depeche Mode).

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